Violencia sexual en el Hospital Regional: elevación a juicio y nuevas demoras

Violencia sexual en el Hospital Regional: elevación a juicio y nuevas demoras

8Jun22 0 Por Mary Ordoñez

La fiscalía de Villa Cura Brochero elevó a juicio de la denuncia por violación realizada hace más de 3 años por una trabajadora del Hospital Regional. 

En octubre del año 2018 el Valle de Traslasierra se movilizó por la denuncia de violencia sexual que una trabajadora del Hospital Dr. Luis F. María Bellodi se animó a realizar. Recientemente se dispuso la elevación a juicio de esta causa, pero las demoras continúan. Usaremos el nombre ficticio de María para referirnos a la persona que realizó la denuncia, para proteger su identidad.

 

Han pasado más de 3 años desde el momento en que María, trabajadora del Hospital ubicado en Mina Clavero, se animó a denunciar que dos de sus compañeros de trabajo ejercían violencia sexual de forma sistemática. En el mes de abril de este año, la fiscalía de Villa Cura Brochero determinó la elevación a juicio, pero aún esto no se ha concretado. Los abogados defensores de los dos imputados, Daniel Agüero y Jorge Fernández, han presentado recursos que siguen demorando la llegada al juicio. Es importante decir que los imputados están en libertad, a pesar de que se han denunciado diversos hechos que ponen en evidencia que estas personas podrían haber entorpecido el proceso de investigación.

El tiempo transcurrido no es un dato menor, el camino de acceso a la justicia se ha hecho muy largo para María. Además, ha encontrado diversos obstáculos que implicaron formas de re victimización y nuevas violencias de parte de instituciones que debían protegerla. Como hemos visto ante diversos casos de denuncias por violaciones, en los medios de comunicación y a nivel social circulan discursos que ponen en duda la palabra de las mujeres, cuestionan los momentos en que logran denunciar o las culpan por lo ocurrido. En este contexto, María dio un gran paso al realizar la denuncia, tuvo que escuchar muchos de esos discursos referidos a su situación. 

Sin embargo, también encontró apoyo, pues al hacerse pública la denuncia un grupo de ciudadanas y organizaciones sociales se hicieron presentes frente al Hospital para exigir justicia por ella. Desde ese momento, la organización de acompañantes comunitarias “Mujeres de Traslasierra” continúa a su lado en el largo camino de acceso a la justicia. 

Los daños provocados por la violencia dejaron marcas, implicaron un cambio radical en su vida, su personalidad y sus ánimos. María considera que el juicio no podrá borrar esas marcas invisibles que deja la violencia, pero si representa un alivio. Lograr que se haga justicia posibilita que su palabra, y la de muchas mujeres, pueda recuperar valor. La impunidad garantiza pactos de silencio, funciona como un espiral del que es difícil de salir como sociedad. Es por ello, que es fundamental que la justicia acelere los procesos, para que dejen de dilatarse los tiempos. El pedido de María al juez responsable es que se expida lo antes posible para que se concrete el juicio. 

El poder judicial tiene un rol muy importante en la lucha contra la violencia de género en todas sus formas. El accionar de la justicia no puede reproducir la impunidad, ya que esto alimenta la desconfianza en los mecanismos de denuncia. Por eso es importante que no se dilaten los tiempos, ya que en todos los años transcurridos se podrían haber evitado otras formas de violencia.

En octubre del año 2018 el Valle de Traslasierra se movilizó por la denuncia de violencia sexual que una trabajadora del Hospital Dr. Luis F. María Bellodi se animó a realizar. Recientemente se dispuso la elevación a juicio de esta causa, pero las demoras continúan. Usaremos el nombre ficticio de María para referirnos a la persona que realizó la denuncia, para proteger su identidad. 

Han pasado más de 3 años desde el momento en que María, trabajadora del Hospital ubicado en Mina Clavero, se animó a denunciar que dos de sus compañeros de trabajo ejercían violencia sexual de forma sistemática. En el mes de abril de este año, la fiscalía de Villa Cura Brochero determinó la elevación a juicio, pero aún esto no se ha concretado. Los abogados defensores de los dos imputados, Daniel Agüero y Jorge Fernández, han presentado recursos que siguen demorando la llegada al juicio. Es importante decir que los imputados están en libertad, a pesar de que se han denunciado diversos hechos que ponen en evidencia que estas personas podrían haber entorpecido el proceso de investigación.

El tiempo transcurrido no es un dato menor, el camino de acceso a la justicia se ha hecho muy largo para María. Además, ha encontrado diversos obstáculos que implicaron formas de re victimización y nuevas violencias de parte de instituciones que debían protegerla. Como hemos visto ante diversos casos de denuncias por violaciones, en los medios de comunicación y a nivel social circulan discursos que ponen en duda la palabra de las mujeres, cuestionan los momentos en que logran denunciar o las culpan por lo ocurrido. En este contexto, María dio un gran paso al realizar la denuncia, tuvo que escuchar muchos de esos discursos referidos a su situación. 

Sin embargo, también encontró apoyo, pues al hacerse pública la denuncia un grupo de ciudadanas y organizaciones sociales se hicieron presentes frente al Hospital para exigir justicia por ella. Desde ese momento, la organización de acompañantes comunitarias “Mujeres de Traslasierra” continúa a su lado en el largo camino de acceso a la justicia. 

Los daños provocados por la violencia dejaron marcas, implicaron un cambio radical en su vida, su personalidad y sus ánimos. María considera que el juicio no podrá borrar esas marcas invisibles que deja la violencia, pero si representa un alivio. Lograr que se haga justicia posibilita que su palabra, y la de muchas mujeres, pueda recuperar valor. La impunidad garantiza pactos de silencio, funciona como un espiral del que es difícil de salir como sociedad. Es por ello, que es fundamental que la justicia acelere los procesos, para que dejen de dilatarse los tiempos. El pedido de María al juez responsable es que se expida lo antes posible para que se concrete el juicio. 

El poder judicial tiene un rol muy importante en la lucha contra la violencia de género en todas sus formas. El accionar de la justicia no puede reproducir la impunidad, ya que esto alimenta la desconfianza en los mecanismos de denuncia. Por eso es importante que no se dilaten los tiempos, ya que en todos los años transcurridos se podrían haber evitado otras formas de violencia.

Mary Ordóñez

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