El rector que dio los malos pasos.

El rector que dio los malos pasos.

21Jun22 0 Por Raúl Montenegro

Cuando un rector no está a la altura de la universidad que conduce

Carta abierta de Raúl Montenegro a Hugo Juri, Rector de la Universidad Nacional de Córdoba, en Argentina, tras su vergonzosa intervención en la reunión organizada por dicha universidad, la organización eclesiástica “Scholas Ocurrentes” del Vaticano, y el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF). Lugar: Facultad de Ciencias Agropecuarias. Fecha: 15 de junio de 2022.

El 15 de junio un conjunto de ciudadanas y ciudadanos comprometidos con la salud de sus familias y la protección del ambiente, le hicieron conocer a Usted, y a otros asistentes a la reunión, cómo una de las instituciones co organizadoras –el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF)- había financiado el ilegal y ambientalmente inviable proyecto de autovía de Punilla. Más aún, le recordaron a Usted, y a todo el panel, que esa autovía se aprobó violando leyes vigentes y desconociendo que en audiencia pública más del 90% de los asistentes le dijo ¨no a la obra¨; que su traza destruiría lo poco que queda de ambiente nativo y de restos arqueológicos únicos; que desbarata historias de vida de pobladores ancestrales, y abre al saqueo otros ambientes vulnerables. Con valentía y claridad les recordaron que el gobernador Juan Schiaretti logró el financiamiento del CAF, y que la legislatura aprobara una ley de expropiaciones para concretar la autovía, antes de que se hicieran el Estudio de Impacto Ambiental, y la respectiva Audiencia Pública.

Cada uno de los argumentos expuestos por esas mujeres y esos hombres a quienes Usted increpó, estaba respaldado no solamente por la buena ciencia y las vivencias de los territorios, sino también por docentes e investigadores pertenecientes a la Universidad Nacional de Córdoba. La misma universidad que usted dirige como Rector.  

Después de la coherente y fundada participación de las vecinas y vecinos del valle de Punilla, también escuché detenidamente su reacción Sr. Rector. Lo hice a través de un video viralizado que está siendo accedido dentro y fuera de Argentina. Ante la torpeza de sus palabras sentí una profunda vergüenza y enojo. Cuesta creer que el Rector de una de las universidades más antiguas de América Latina y el Caribe pueda tener conceptos tan poco serios, inexactos y temerarios, pero, sobre todo, gratuitamente difamatorios.

Video: https://www.youtube.com/watch?v=eg3A87W4Ryg

Lo que más me sorprendió fueron sus palabras cargadas de odio. En una reunión sobre “ciudadanía global” usted denostó -lo que fue muy contradictorio- a la ciudadanía “local”. No hace falta decirle que sin participación “local” no puede haber “ciudadanía global”.

Fue además sorprendente que usted le diera consejos a la gente de los territorios para que conozcan la Villa 31 en la ciudad de Buenos Aires, y “visite a los pobres”, cuando, la gente de esos territorios, podrían enseñarle a Usted lo que es la pobreza y la exclusión.

Resulta evidente que Usted abordó temas para los cuales no estaba preparado, ello desde una cómoda posición en la Ciudad Universitaria, y con un sueldo generoso que todos los habitantes de Argentina le pagamos a Usted.

La gente de los territorios conoce mejor que Usted la pobreza, pues la viven y sufren. Por si usted no lo sabe, no hace falta ir a la Villa 31, aquí hay pobreza repartida en toda la provincia.

Usted parece ignorar que en Córdoba los más pobres de los pobres son expulsados de sus tierras para que ricos y pudientes expandan sus cultivos de soja y maíz transgénico, y sus campos ganaderos. Expulsados también para que grandes empresas constructoras obtengan suculentas ganancias económicas por obras innecesarias como la autovía de Punilla. Me pregunto si Usted y el banco CAF accedieron al proyecto alternativo para refuncionalizar la ruta 38 en lugar de construir una faraónica traza paralela con más de 40 kilómetros de recorrido.  

Muchos de los pobres que Usted menciona, señor Rector, los sin voz y sin justicia que los defienda, serán afectados por la autovía que pretende construirse con fondos del CAF. Este es el mismo banco con el cual Usted y “Scholas Ocurrentes” del Vaticano se asociaron para organizar una reunión cuyo título parece hoy una ironía de mal gusto: “Foro educativo: competencias para una ciudadanía global”.

Para empezar Usted mismo debería aprender no solo a ser un Ciudadano Global, sino un ciudadano respetuoso de la institución que representa, y respetuoso de las y los cordobeses que luchan pacíficamente por un ambiente más sano y por más equidad.  

En los últimos y tristes días de su mandato como Rector de la Universidad Nacional de Córdoba, desde esta carta Abierta, que estamos distribuyendo nacional e internacionalmente, queremos responder sus principales y agresivas intervenciones.

1) Dirigiéndose a las ciudadanas y ciudadanos que defendían sus derechos a un ambiente sano y sustentable, Usted les dijo que “dejen de cobrar de Suiza”, acusándolas y acusándolos, falsa y temerariamente, de estar financiados por “bancos” de Suiza.

Consideramos que tales exabruptos suyos habilitan a que Usted sea denunciado penal y civilmente, pues no solo difamó gratuitamente a quienes estaban allí, sino también, por extensión, a todas las ciudadanas y ciudadanos, asambleas y movimiento contrarios a la autovía.

Para su conocimiento, Sr. Rector, le aclaro que la gente del territorio que lucha contra la autovía lo hace dedicando tiempo y compromiso en forma voluntaria, sin financiamiento alguno, acompañados muchas veces de sus niñas y niños, pues no siempre hay quien pueda cuidarlos. En su miope y desinformada visión de la realidad, Usted no parece darse cuenta, o no quiere hacerlo, que las asambleas, movimientos y ONGs del territorio, acompañados por instituciones, Cátedras e investigadores de la Universidad Nacional de Córdoba, dan generosamente parte de su vida para proteger la vida misma, lucha de la cual Usted mismo –irónicamente- será beneficiario.  

Hoy, al escuchar el audio de su discurso, quedó claro porqué no conocimos su rechazo público a la represión ilegal conducida por la Policía de la Provincia, en la madrugada, contra el acampe de mujeres que se oponen a la construcción de la autovía de Punilla. Ellas luchaban contra una obra financiada por el Banco de Desarrollo de América latina (CAF), mientras Usted se dedicaba a organizar una reunión “con” el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF).  

2) Su ataque grosero a quienes defienden el ambiente que es de todos, acusándolos falsamente de recibir “fondos de bancos suizos”, es un clásico ejemplo de criminalización de la protesta, y de alimentación del odio. Su mensaje incoherente, lleno de agravios y falsedades, es lo que busca combatir –precisamente- el Acuerdo de Escazú. En lugar de defender a los defensores del bien común y los derechos humanos, usted prefirió atacarlos. Que el Rector de la Universidad Nacional de Córdoba ignore tan groseramente el Acuerdo de Escazú resulta vergonzoso. En su desencajada respuesta Usted defendió implícitamente al Banco de Desarrollo de América Latina, financiador de la autovía de Punilla, y por extensión, apoyó a la autovía misma.   

https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/43595/1/S1800429_es.pdf

3) Después de escuchar a quienes resumieron con total claridad y fundamento la ilegalidad de la autovía de Punilla –ilegalidad que ya ha sido judicializada- Usted les recomendó “dejen crecer el bosque nativo en sus jardines”. El análisis de estas expresiones suyas provoca una serie de preguntas simples e inevitables: ¿Les recomendó que, en lugar de proteger el bosque nativo de todos, la gente del territorio se dedique a hacerlo crecer en sus propios jardines? ¿Asume Usted que la autovía destruirá bosque nativo, y que por lo tanto deben “hacerlo crecer” en sus hogares para que algo quede?

Agregó asimismo “yo los conozco a varios”. ¿Qué quiso decir Sr. Rector? ¿Qué conocía a las personas que luchan contra la autovía de Punilla? Su frase bien podría ser interpretada como una velada amenaza.

Como profesor titular plenario de la Universidad Nacional de Córdoba, con décadas de trabajo en ecología y protección de la biodiversidad, me permito recordarle a Usted, Sr. Rector, algunas realidades básicas.     

a) Usted debería recordar que en la provincia de Córdoba queda menos del 3% de la superficie original cubierta por bosque nativo (remanente de bosque en buen estado de conservación). El proyecto de autovía de Punilla destruirá bosque nativo que goza de la máxima protección conforme a la Ley Nacional de Bosques Nativos y a la Ley Provincial de Bosques Nativos: arrasará con “zonas rojas”. Pero, además, por el “efecto peine”, facilitará la destrucción (por desmonte, por fuego, por negocios inmobiliarios) de ambientes hoy relativamente protegidos que la autovía –al favorecer “accesos laterales”- tornará muy vulnerables.

b) La autovía de Punilla suma un importante impacto ambiental negativo a ambientes nativos ya muy alterados en una de las provincias ambientalmente más degradadas de Argentina. En la provincia hay una ausencia crónica del estado en la salvaguarda del ambiente y la salud. Se sigue pulverizando buena parte del territorio con plaguicidas, incluidas escuelas. Estas pulverizaciones afectan no solamente la salud de las personas expuestas, sino que reduce la ya mermada biodiversidad autóctona de la provincia. Las cuencas hídricas siguen desprotegidas, y los Comités de Cuenca solo existen en las leyes como letra muerta. La autovía por ejemplo afecta la cuenca del lago San Roque, un lago eutrófico cada vez más contaminado. Córdoba –por si Usted no lo sabe- es una de las únicas cinco provincias de Argentina que todavía permite el ingreso de residuos peligrosos procedentes de cualquier lugar, un impune “basural del país” al que llegan los desechos peligrosos de la explotación petrolífera, de las megamineras, y de industrias contaminantes. ¿Se imagina Usted qué sería de las personas dramáticamente afectadas por malas obras, malas prácticas y malas decisiones, si no existieran luchadoras y luchadores socio-ambientales?

Usted confunde, sin base alguna y mucho prejuicio infundado además, que la protección del ambiente “ignora” o “excluye” el problema de la pobreza. Sr. Rector: debería saber que la protección del ambiente va de la mano con la protección del ser humano. La lucha socio ambiental implica, simultáneamente, frenar la degradación ambiental, reducir la pobreza y la inequidad, y cuestionar la riqueza y la voracidad corporativa.

Considero una verdadera torpeza hacer creer, como Usted lo hizo, que la lucha en defensa del ambiente y la salud ignora la pobreza. Y que quienes luchan son pudientes, y deberían –según su consejo- visitar a los pobres. Esas son sus lamentables opiniones Sr. Rector, opiniones carentes de todo fundamento, y cargadas de peligrosos prejuicios. Convalidar un Banco que financia irresponsablemente obras como la autovía, tal el caso del CAF, atacando a defensores del bien común, muestran que Usted ignora la naturaleza de las luchas socio ambientales en Argentina, América Latina y el Caribe, y demás regiones del planeta. Los sectores más pobres de la sociedad son los más afectados por las grandes corporaciones, y por los gobiernos asociados con esas corporaciones. Los sectores más pobres y marginados de la sociedad son al mismo tiempo los principales generadores de los movimientos de lucha y resistencia. Usted debería recordar, antes de hablar tan ligeramente, que la mayoría de los líderes sociales y ambientales asesinados en América Latina y el Caribe –la región del mundo líder en asesinatos- son personas pobres en recursos económicos, pero ricas en sabiduría, coraje y solidaridad.

Su discurso, Sr. Rector, fue una ofensa inaceptable contra Chico Méndes, José Claudio de Ribeiro y María do Espiritu Santo de Brasil, Berta Cáceres y Juan Carlos Cerros Escalante de Honduras, Yolanda Maturama y Rafael Domicó Carupia de Colombia, Samir Flores de México, Sergio Rojas y Jerhy Rivera  de Costa Rica, y tantos otras y otros líderes asesinados. En 2020 se registró a nivel mundial un total de 227 ataques letales. Tres cuartas partes de esos ataques contra activistas ambientales y de la tierra ocurrieron en América Latina. Globalmente, el 40% de las y los asesinados en 2019 pertenecían a comunidades indígenas, a pesar de representar solo el 4,4% de la población mundial (datos del Global Witness Report, 2021). ¿Cree Usted que todas las luchas y luchadores “reciben fondos de Suiza”? ¿No le parece vergonzoso estar sentado junto a integrantes del Banco de Desarrollo de América Latina, CAF, financistas de la ilegal autovía de Punilla, y acusar falsamente a mujeres que luchan por el bien común en Córdoba sin apoyo alguno?

Sr. Rector, no pasó desapercibido para nosotros y para quienes vieron las imágenes viralizadas, cómo los integrantes del panel de la reunión –que incluía a miembros del CAF y “Scholas Ocurrentes” del Vaticano- aplaudieron con entusiasmo sus torpes declaraciones.

Como mínimo Usted debería retractarse y disculparse públicamente, en conferencia de prensa, por las falsas acusaciones y sugerencias absurdas que lanzó contra defensoras y defensores del bien común. Pero esto es desmesuradamente pequeño ante el tamaño de sus declaraciones irresponsables. Usted también debería cumplimentar la Ley Yolanda, y formarse integralmente en temas ambientales. Es decir, hacer el curso, y mostrar públicamente que lo hizo.  

Por si no lo recuerda, la Ley Nacional 27.592 o Ley Yolanda tiene como objetivo garantizar la formación integral en ambiente, con perspectiva de desarrollo sostenible, para las personas que se desempeñan en la función pública. Fue sancionada el 17 de noviembre de 2020. El nombre es un homenaje a una colega amiga ya desaparecida, Yolanda Ortiz, quien fue la primera secretaria de Recursos Naturales y Ambiente Humano de Argentina, y de América Latina (1973).

Sr. Juri: quedará en la historia de la Universidad Nacional de Córdoba cómo un rector no estuvo a la altura de la universidad que conduce. Pero también quedará en la memoria social, cómo un rector irresponsable sembró semillas de odio haciendo creer, lo que es arteramente falso, que la lucha ambiental y la reducción de la pobreza van por caminos diferentes. Al final del día las comunidades que viven en los territorios saben, aunque Usted no lo sepa, que toda lucha ambiental es socio-ambiental.

Sin otro particular lo saluda atentamente,

Prof. Dr. Raúl Montenegro, Biólogo

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