Delegación estadounidense visita Venezuela. Otra vez el petróleo

Delegación estadounidense visita Venezuela. Otra vez el petróleo

29Jun22 0 Por Guillermo Cieza

En las últimas horas del lunes una misión de alto nivel de Estados Unidos llegó a Caracas para continuar diálogos que tienen olor a petróleo. Países de la Unión Europea están dando fuertes señales de la decisión de tomar medidas que aflojen el cerco tendido a las exportaciones petroleras de Venezuela.

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El aflojamiento del cerco dispuesto por Estados Unidos y la Unión Europea contra las exportaciones petroleras de Venezuela, parece ser un coletazo inesperado de las consecuencias económicas ocasionadas por la guerra de Ucrania. Las mismas potencias que sancionaron al gobierno caribeño ahora intentan castigar a Rusia con el cese de compras de hidrocarburos. El faltante de combustible en el mercado europeo ha provocada una abrupta suba de precios que perjudica a todos los países importadores. Estados Unidos, que es un país exportador se ha beneficiado de estas subas pero no cuenta con reservas suficientes para abastecer al mercado mundial si el conflicto se prolonga. Los países europeos, que son los más golpeados por el aumento de precios del petróleo, han empezado a hacer sus primeros movimientos buscando nuevos proveedores. La semana pasado un buque griego, Aframax Minerva Zoe, fletado por la petrolera italiana ENI ignoró el bloqueo dispuesto por la Unión Europea y se llevo una carga de 650.000 barriles. Estaría en viaje un supertanque del mismo origen con el mismo propósito. El presidente de Francia, Emmanuel Macrón, planteó en la reunión del G7 la necesidad de revisar el bloqueo con Iran y Venezuela para abastecerse de hidrocarburos.
Venezuela mientras tanto sigue produciendo y comercializando petróleo. EL año pasado produjo 650.000 barriles diarios, y este año ha aumentado a 750.000. Estas cifras están muy alejadas de los 3 millones de barriles que llegó a producir en su mejor momento, pero también superan los 527.000 barriles de 2020, donde los 350.000 barriles que se exportaban no cubrian los gastos operativos. También tiene una compensación de precios. En la actualidad el petroleo Merey que es el que comercializa Venezuela se vende a 88 dolares el barril. Ese precio supera a los 84 dolares promedio del año 2009 (con meses de 125 dolares), que fue el mas alto de la serie historica. Ese precio debe compararse con los que padeció llegando a un promedio de 16,7 dólares por barril en 2020.
Ademas de la falta de fondos para inversión la industria petrolera venezolana ha venido enfrentando dos problemas cruciales. En primer lugar, su mayor producción es de un petroleo ultrapesado proveniente de la cuenca del Orinoco que debe mezclarse con un petroleo liviano que actua como diluyente. Esta es la explicació de la refineria CITGO que se construyó en Estados Unidos donde abundan los petroleos ultralivianos procedentes del fracking. Pero ocurrió que Estados Unidos se apropió de la refinería y también bloqueó las importaciones de otros paises como Nigeria. La solución a este problema fueron los petroleos livianos iraniés,´un país que como Venezuela está sancionado por las potencias occidentales. Otro problema fue la dependencia tecnologica de matriz estadounidense, que ocasionó que en los últimos años el país se quedara sin repuestos. Gracias al esfuerzo y la creatividad de los trabajadores petroleros y el apoyo técnico y logístico irani, PDVSA ha reacondicionado sus refinerías y ha vuelta a poner operables pozos productivos. Fuentes insospechables de alguna simpatía con Venezuela, como la Agencia Bloomberg, confirman “una recuperación inesperada de la industria petrolera venezolana” Según esta Agencia “Venezuela ha encontrado una nueva formula: Importar petroleo ligero de Iran para diluir su espeso crudo manteniendo el flujo del petróleo con contratistas locales y exportarlo a China a travez de intermediarios. Esto le ha permido recuperar un 60% de lo que bombeaban antes de que las sanciones estadounidenses entraran en vigor en enero de 2019″. Analistas de Bloomberg estiman que estabilizar este año una producción anual de un millón de barriles diarios es una proyección realista. El diagnóstico de Bloomberg y la nueva visita de la delegación estadounidense, confirman que las sanciones de Estados Unidos y el reconocimiento de Guaido, perjudicaron al gobierno venezolano pero no consiguieron su objetivo de desestabiizarlo. Estas visitas a Maduro, no hace otra cosa que legitimarlo como presidente, provocando el desconcierto de quienes tratan de seguir al pie de la letra la orientación de la politica exterior norteamericana. El portal de Infobae en la edición del 27 de junio expresa ese desconcierto. Primero publicaron que ” el dictador chavista” anunció la visita de la delegación norteamericana y tres horas despues que ” el presidente Venezuela” había anunciado esa misma visita.


Tratando de buscar puntos oscuros en la recuperación petrolera venezolana algunos economistas han comentado que la reorientación de las exportaciones del petróleo ruso podría generar competencia en mercados como la India y China, que hoy son también clientes de Venezuela. Pero también es cierto que a un producto fuertemente demandado en el mercado mundial nunca le faltan clientes. De hecho los importadores europeos ya han empezado a mirar al país caribeño y Estados Unidos va a tener que conseguirse algún proveedor que lo abastezca de petroleo pesado para mezclar con su petroleo ultraliviano. Quien lo hacía, que era Rusia, ha sido sancionado. Finalmente, más allá de los intereses económicos, entre todos los países sancionados por las potencias occidentales se han generado lazos de solidaridad e instancias que comparten intereses comunes. Como demuestra lo ocurrido con el petroleo venezolano se ha ido constituyendo una trama de relaciones entre países que han sido castigados por oponerse a la ingerencia en sus economías de las potencias occidentales. Esas tramas amortiguan el impacto de las sanciones que, en algunos casos, terminan perjudicando más a quienes las promueven.
Resulta penoso que en el mismo momento en que una delegación estadounidense viaja a Caracas para descongelar relaciones políticas y comerciales, tengamos retenido en la Argentina un avión venezolano de carga, por motivos inverosímiles y que alguna vez nos puede costar un juicio millonario contra el Estado. Esto es “ser mas papista que el Papa”. Y sobre todo, pone en evidencia que las clases dirigentes de nuestro país entienden bastante poco sobre cómo está funcionando el mundo.

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