Preguntas teóricas, respuestas revolucionarias

Preguntas teóricas, respuestas revolucionarias

5Jul22 0 Por Daniel Campione

El libro de un joven estudioso argentino resume décadas de desarrollos e interpretaciones en torno al itinerario del marxismo. Nos trae una síntesis rigurosa, que incluye claras tomas de posición.

Santiago M. Roggerone.

Tras las huellas del marxismo occidental.

Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Ediciones IPS, 2022.

144 páginas.

Hay obras que están dedicadas tanto o más al planteo de preguntas adecuadas para trazar un recorrido innovador que para el desarrollo de respuestas acabadas.

Tal vez este libro constituye un ejemplo en tal sentido.

El título apunta por partida doble al examen de la obra del destacado marxista británico Perry Anderson. Con más precisión, a dos de los libros con los que, allá por las décadas de 1970 y 1980, Anderson se convirtió en un referente central para la reflexión acerca del itinerario del pensamiento marxista: Consideraciones sobre el marxismo occidental y Tras las huellas del materialismo histórico.

Aún en estas latitudes alejadas de su tierra de origen, estos trabajos andersonianos fueron leídos con fruición por un público numeroso y ávido. Dejaron una marca perdurable para la reflexión sobre un pensamiento socialista que el historiador percibía como alejado, en varios sentidos, del movimiento social real en pos de una transformación socialista. Asimismo tuvieron copiosa lectura otros trabajos de parecida orientación, como el que recogía su polémica con E. P. Thompson.

Entendemos que Roggerone parte tanto del valor intrínseco de los textos andersonianos, como de su centralidad en la formación de muchos aspirantes a reflexionar a partir o en torno del marxismo.

Preguntas decisivas para respuestas anheladas.

Con todo, el esfuerzo mayor está puesto, como ya escribimos, en reactualizar o reformular preguntas o respuestas provisionales, a la luz de la trayectoria del marxismo, del movimiento obrero y de las “revueltas anticapitalistas” de las últimas décadas.

El derrumbe del “socialismo real” y el intento de cancelar al pensamiento marxiano y a toda su descendencia en la década de 1990 forman parte del sustrato del trabajo, en un examen atravesado por la esperanza de que los efectos de esa “edad oscura” sean revertidos y de modo definitivo.

No resistiré a la tentación de reproducir aquí alguno de los interrogantes que lanza el autor, casi sobre el final de su trabajo: “¿Qué si la imposición del capitalismo por sobre los socialismos reales, la redención ulterior del capitalismo y la instauración del ya mencionado realismo capitalista habrán de implicar a la vez, y paradójicamente, el surgimiento de un nuevo marxismo, uno que ya no puede ser más que global? ¿Qué si el futuro, por tanto, ha de desplegarse bajo la estela del marxismo?”

Hay preguntas que explicitan una apuesta hacia el porvenir y este es el caso. Culmina de ese modo un muy sintético pero fecundo examen de un amplio conjunto de autores y escuelas de pensamiento, en la estela marcada por Perry Anderson.

Al mencionar una “estela” aludo a que no se trata de una mera actualización del trabajo del marxista británico, sino de poner en debate al propio Anderson y de analizar otros intentos de “balance” que se han hecho con posterioridad y desde variadas orientaciones.

Roggerone expande la propia definición de “marxismo occidental” y se extiende hacia América Latina y otros confines del mundo, a diferencia del autor de “El Estado absolutista”, que se ciñó en su momento a la Europa “latina” y a una gama de pensadores alejados del movimiento de masas y con sus preocupaciones dirigidas hacia fuera de la problemática política.

A lo largo del trabajo se trata con respeto a las obras y autores analizados, sin excluir preferencias y disfavores (Es clara, por ejemplo, la a mi juicio merecida mirada muy favorable en torno a Friedrich Jameson), y sin detenerse en supuestos compartimentos estancos entre “marxismo clásico”, “posmarxismo”, “teoría crítica”, enfoques feministas y socioambientales, etc.

Todo tiene su sucinto tratamiento en un libro por cierto breve.

La polémica necesaria y la apuesta renovada.

Quizás el abordaje más áspero es el dispensado a la última obra del filósofo (no lo considero historiador, en discrepancia de detalle con el autor) Domenico Losurdo, justamente titulada El marxismo occidental: Cómo nació, cómo murió y cómo puede resucitar.

Tiendo a compartir el enfoque crítico, ya que el profesor italiano “decretó” en su libro la muerte del marxismo occidental, con un transparente afán descalificatorio. En términos gramscianos reduce a los autores “occidentales” a una “teratología intelectual”. Y los desecha en bloque bajo la acusación de un “eurocentrismo” genérico y no examinado con rigor.

Nada parece valer de los aportes de ese marxismo, por añadidura puestos bajo sospecha de complicidad con el poder del gran capital y de las usinas de pensamiento de las potencias occidentales.

Otra arista, criticada con justicia, es que Losurdo pone toda su argumentación al servicio de la reivindicación de Stalin y de un marxismo “oriental” en cuyo resurgimiento confía, en parte de la mano de la República Popular China.

Más allá de esta apropiada polémica, un saludable sedimento que deja este libro es el implícito trazado de un itinerario de nuevas lecturas y de reactualizadas y reformuladas reflexiones para quienes lo lean con atención.

Como ya escribimos, ese propósito está potenciado por una apuesta, un objetivo político que complementa el valioso trabajo de erudición. Este estudio es una muestra de cómo conjugar el trabajo académico con objetivos que sobrepasen pretensiones de “neutralidad” y de discusión sólo “intramuros”.

Las páginas de Roggerone enfilan en dirección hacia un marxismo renovado, que contribuya a poner de nuevo en el orden del día una perspectiva socialista.

Que articule con las revueltas anticapitalistas, feministas y socioambientales. Sin ataduras paralizantes con el pasado ni tampoco concesiones a un “realismo” que convoca a aceptar el presente de explotación e injusticia como un horizonte inmodificable.

O en palabras del propio autor, animado por “el anhelo de la recuperación de los futuros perdidos y la apertura de mundos completamente otros.”

La articulación entre rigor teórico y perspectiva socialista está bien representada en este libro de necesaria lectura.

Daniel Campione en Facebook.

@DanielCampione5 en Twitter.

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