El mal pagado. La Mesa de Enlace le hizo paro al Ministro Domínguez

El mal pagado. La Mesa de Enlace le hizo paro al Ministro Domínguez

13Jul22 0 Por Guillermo Cieza

El paro rural sorprendió al gobierno que ha desarrollado una política de buenas relaciones con los grupos concentrados que manejan la cadena agropecuaria. La estrategia de ” arreglar con los grandes” parece haber sido insuficiente para contener la belicosidad de los autoconvocados del campo. ¿Hay otra política posible? En una entrevista, Evo Morales, muestra otras alternativas.



Ayer martes, entrevistado en C5N, el Ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Julián Domínguez se quejaba amargamente, porque después de dos años en que han crecido las exportaciones agropecuarias, se han producidos récords de venta de maquinaria agrícola, y donde el sector agropecuario ha obtenido superganancias, la Mesa de Enlace le hace un paro. Repasando sus méritos al frente del Ministerio recordó que hicieron un ambicioso plan “de negocios” con las empresas agropecuarias y que se opuso al aumento de las retenciones agropecuarias. Y se olvidó de mencionar sus esfuerzos para que se aprobara el trigo transgénico.
Casi a la misma hora, en el programa Desiguales de la TV Pública, en un reportaje al ex-Presidente de Bolivia Evo Morales, le preguntaron cuál era la mejor estrategia para enfrentar las grandes presiones internacionales y de los grupos locales de poder. Su respuesta fue: “nos blindamos con el pueblo”. Y al referirse a la cuestión agraria destacó que en su gobierno, priorizaron su apoyo a los campesinos y pequeños productores y promovieron mercados locales y regionales.

En las antípodas de lo planteado por Evo Morales, la estrategia del gobierno de Alberto Fernández, fielmente interpretada por su Ministro Domínguez, ha sido blindarse con los grupos más concentrados que dominan la cadena agropecuaria. En particular con el puñado de empresas que controlan las ventas al exterior de soja y granos, las multinacionales vendedoras de insumo, los industriales aceiteros, harineros y de la producción de biodisel, los pooles de siembra y los frigoríficos exportadores.
La Mesa de Enlace que representa a medianos y grandes productores, pero también a grandes cooperativas que venden insumos, ha mantenido con el gobierno una relación más compleja, porque por un lado no quiere romper lanzas con una gestión que la está beneficiando económicamente, pero por otro, tiene que soportar la presión de “los autoconvocados”. Este grupo, que promovió el tractorazo, repesenta a un sector de pequeños productores y contratistas que son parte de la cadena pero tienen una situación económica más inestable. El piquete de camioneros de Daireaux, que tuvo el saldo de un muerto, el chofer de una gran empresa transportista, que no estaba plegada al paro, es una fotografía de algunas tensiones que se viven en la cadena. Los tres acusados por el crimen son camioneros cuentapropistas. Es cierto que desde lo ideológico los autoconvocados están alineados al Pro, e incluso algunos simpatizan con Milei. Pero, desde lo económico, son el último orejón del tarro, de la cadena agropecuaria, y para ellos, el gobierno no tiene políticas.
Un comentario de Domínguez fue que no tenía ningún sentido mandar un proyecto de aumento de retenciones al Congreso, porque no lo aprobarían. También contrastó con lo que decía Evo Morales en el canal que lo entrevistaba: “A veces teníamos dificultades en el Congreso para aprobar leyes, entonces se impulsaban movilizaciones y yo mismo las acompañaba” .
Si la política de Domínguez se proponía contener los reclamos ruralistas arreglando con los grandes jugadores de la cadena, tendrá que reconocer que ha fracasado. El Presidente ha aprovechado la visita del ex-presidente de Bolivia para sacarse unas fotos que le ayudarán a recomponer su deslucida imagen. Podría aprovechar esos encuentros para aprender un poco.