Otra vez una causa armada llega a juicio en La Matanza

Otra vez una causa armada llega a juicio en La Matanza

25Jul22 0 Por Matías Gianfelice

En septiembre será el juicio a Óscar Vega, acusado por la policía bonaerense de ser parte de un asesinato.

El octubre del 2020 el chofer de la línea 218, Pablo Flores, fue asesinado de cuatro tiros en Virrey del Pino, La Matanza. La policía y los funcionarios judiciales condujeron su investigación hacia tres personas: Néstor y Adrián Marone y Oscar Vega.

En el caso de Oscar Vega, él y su familia han iniciado hace tiempo una campaña denunciado las mentiras que se armaron en torno a la acusación. La policía llega a Vega sin poder explicar ni mostrar una prueba concreta; solamente hacen mención a que un vecino (nunca identificado) dijo que el apodo de Oscar es el “Boli” y que también era dueño de un Peugeot 504, vehículo que se usó el día del crimen. Óscar y su familia aclararon desde el primer momento que jamás lo apodaron el “Boli” ni tuvo jamás algún apodo.

El 29 de diciembre del 2020, cuando allanan el domicilio de Oscar Vega, es el propio acusado quien les dice que había vendido el 504 y les da los datos del comprador. A su vez fue detenido sin saber de qué se lo acusaba y llevado a una comisaría, desde ese momento no volvió a recuperar la libertad ya que fue acusado de homicidio. Otra irregularidad más, es que la noche del allanamiento, la policía recorrió su casa sin encontrar nada y cuando se iban, volvieron a la cocina con dos testigos y misteriosamente “apareció” una campera de River (NdR: testigos del asesinato comentaron que uno de los asesinos llevaba una campera de River). Dos curiosidades se desprenden de esta prueba que de golpe aparece en la casa de Vega: por una lado, él y su familia son todos de Boca, y por el otro, cuando Vega acusa a la policía del hecho, un oficial le dice “es la primera vez que alguien se enoja porque le incautan una campera, ni que te hubiera puesto un fierro.

Desde aquella noche, Oscar está preso y vive un calvario. Teniendo en cuenta que las irregularidades en su causa son muchas: desde los dudosos datos que lo vinculan al hecho, hasta el extraño allanamiento. A su vez, los funcionarios judiciales le negaron tres acciones claves para demostrar su inocencia en la etapa de instrucción: por un lado no le dejaron incorporar a los 13 testigos (NdR: son los amigos con quienes estaba jugando al fútbol la noche del asesinato), se negaron a reabrir su celular y a su vez a pedir la geolocalización de su celular el día del hecho. Además ofreció que la gendarmería perite su auto. Recién ahora, en la etapa de pruebas suplementarias han permitido que los testigos de Óscar y el peritaje de su celular se incorporen como pruebas.

El 6, 7 y 8 de septiembre próximo, en los Tribunales de San Justo TOC-5, se llevará a cabo el juicio por el asesinato del colectivero Flores, donde uno de los acusados, Óscar Vega, reclama junto a su familia, que se haga justicia. Por él y por la memoria del colectivero.

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