Una familia y un pueblo reclamando justicia

Una familia y un pueblo reclamando justicia

4Ago22 0 Por Matías Gianfelice

El 20 de julio Robinson Gatica fue asesinado en Villa La Angostura por un grupo de la policía de Neuquén.

Robin tenía 32 años.  Era un trabajador nativo de Villa La Angostura, de raíces mapuches, negro, metalero, alegre, luchando contra la constante vulneración de derechos desde su niñez .  Su lucha después fue por superar su adicción al alcohol y las drogas, así como transformar su historia personal y darle una mejor calidad de vida a su familia. Padre y compañero presente, atento y amoroso.

A las 6:30hs de la mañana del miércoles 20 de julio, cinco policías de la provincia de Neuquén ingresaron a la vivienda de Gatica, luego de que su mujer le sacó el cuchillo que tenía en la mano y lo calmó. Robin tenía problemas de consumos, había iniciado un tratamiento para desintoxicarse y estaba pasando por un momento crítico por la abstinencia.

El llamado a la policía lo realizó la propia familia. Los efectivos David Ezequiel Cuevas, Erwin Alejandro Mora, Alejandro Bravo, Darío Luis González y Víctor Hugo Muñoz esperaron con armas en el patio sin intervenir. Fue su mujer quien le quitó el cuchillo, salió y les dijo: “déjenlo que rompa todo. Ya está”. La mujer fue a otra vivienda lindera a ver a su suegra y la hija mayor, cuando los efectivos ingresaron y realizan un operativo extremadamente violento, que termina con el asesinato del joven.

Este accionar se continuó, como pasa muchas veces en otras causas, con toda una manipulación policial y mediática, que intentó encubrir el accionar policial y poner en responsable al propio Robin o a su familia. Incluso se quiso “valorar” el operativo en nombre de una supuesta lucha de las instituciones que intervinieron contra la violencia de género.

Este relato policial y judicial fue tomado como válido por los grandes medios de la zona y los medios nacionales, que van generando con sus noticias un sentido común represivo y favorable a la represión estatal y la estigmatización de sectores sociales vulnerados y excluidos. Desde diferentes medios comunitarios de la región, organizaciones sociales, políticas y sectores populares (como docentes de la zona) se empezó a reconstruir los hechos, a dar lugar al testimonio de las familias y así se empezó a frenar el armado de impunidad que se quiso instalar.

La última semana, Rubén Alejandro Casas, abogado de la Jefatura de policía provincial, asumió la defensa de cuatro de los imputados. Un abogado particular continúa representando a Muñoz. Al mismo tiempo, según fuentes de la zona, la designación de Casas podría suponer que la estrategia de la defensa se va a centrar en endilgar las responsabilidades al hospital interviniente, para lo que se pidieron las cámaras de seguridad del lugar. Villa la Angostura está movilizada, la familia de Robin logró visibilizar el hecho y el apoyo social necesario, para que todxs lxs involucradxs tengan prisión efectiva hasta el momento.

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