Buenos Aires, gobierno. ObSBA, vaciamiento

Buenos Aires, gobierno. ObSBA, vaciamiento

8Ago22 1 Por Darío Balvidares

Se aceleran los tiempos de denuncias múltiples por el vaciamiento provocado en la Obra Social que nuclea como afiliados a trabajadorxs de la Ciudad de Buenos Aires; alrededor de un total de275.000 trabajadorxs, entre todas las áreas que conforman al gobierno de la Ciudad, de los cuales 140.000 son docentes y trabajadores de la Educación.

El proceso de vaciamiento es un hecho que no se puede soslayar, porque los “recortes” en el funcionamiento son un dato de la realidad, así como el cierre de las dependencias turísticas, los hoteles Residencia Serrana de Mina Clavero y Salsipuedes en la provincia de Córdoba y Residencia Marítima en Mar del Plata, de acuerdo con la Disposición 269 del 16 de junio de este año, firmada por el presidente de la obra social, Juan Carlos Cela.

Podemos imaginar el futuro de esos inmuebles, de acuerdo con las prácticas gubernamentales, seguramente serán objeto del negocio inmobiliario, sin importar las opiniones de lxs afiliadxs.

El argumento para el cierre y despidos del personal es “la difícil situación económica financiera que atraviesa la Obra social”, según consta en la mencionada Disposición.

El actual presidente, Juan Carlos Cela, firmante de la disposición del cierre de los hoteles, había sido nombrado en el cargo el 23 de diciembre de 2021; pero de ninguna manera es un iniciado.

Cela es un asiduo integrante de la “dirigencia” de esa obra social; en 2009 ya había sido uno de los directores y por decreto por decreto 893 de ese mismo año, fue designado presidente de ObSBA. Lo que implica que acompañó el recorrido del PRO en el gobierno desde sus comienzos, ocupando la presidencia de la obra social, cuando Mauricio Macri oficiaba de jefe de gobierno.

El mismo que en una reunión en julio pasado, como presidente otra vez y hombre de confianza (su hermano) del secretario general del Sindicato Único de Trabajadores del Estado de la Ciudad de Buenos Aires (SUTECBA), Amadeo Genta; les dijo a lxs trabajadorxs “…si esto sigue así en dos meses quiebra”, intentando hacer responsable del vaciamiento a lxs propios trabajadores que en un alto porcentaje cobran sueldos de entre 70.000 y 100.000 pesos.

Ayer le hice una afiliación a una persona que trabaja en el GCABA, que entró en febrero de 2022 y gana $220.000 en mano. ¿Eso quién lo explica? Yo trabajó hace 17 años acá y ganó $92.000”, le espetó a Cela en la reunión una trabajadora de la obra social.

Hace un par de días renunció a la vicepresidencia de la obra social, Agustina Olivero Majdalani, hija de Silvia Majdalani, la ex subdirectora de la AFI, procesada en la causa de espionaje ilegal. La Dra. Olivero Majdalani, había sido designada a principios de mayo vicepresidenta de la ObSBA con el decreto 155/2022, para reemplazar a Walter Correa, también nombrado, irregularmente, en tres oportunidades en el directorio, por Horacio Rodríguez Larreta de quien fue su chofer y es “poseedor” de una flota de autos de alta gama.

Como dato de color, hay que observar que la ex vicepresidenta, Olivero Majdalani, también logró la autorización de 300.000 pesos para remodelar su despacho, justamente cuando el tema central es la deuda que se estima de base en 4.000 millones.

El 3 de agosto, en la reunión de la Comisión de Salud de la Legislatura porteña habló entre otros, Gabriel Lubo, docente, miembro del consejo directivo del sindicato Ademys, expuso sobre la “suspensión de las atenciones domiciliarias para pacientes con enfermedades graves, pero también para consultas cotidianas…”, haciendo referencia a cuestiones primarias en las que se necesita revisar la sintomatología y la consulta virtual resulta improcedente. Eso muestra con claridad el deterioro de la obra social, producto del vaciamiento sistemático, cuya responsabilidad es de los mismos de siempre que están en los cargos designados por el jefe de gobierno, principal responsable.

Es importante pensar en la imposibilidad de que falte dinero si no fuera porque deliberadamente se oriente el vaciamiento inescrupuloso e infame desde el propio gobierno.

La ley 472/2000 que crea la ObSBA, dice que el gobierno aporta el 6% sobre la nómina salarial de todos los agentes adheridos a la obra social. Recordemos que estamos hablando de más o menos, 275.000 trabajadorxs.

Más un 2% sobre la misma nómina salarial para otorgar cobertura a los jubilados y pensionados o retirados de la actividad en la Ciudad.

Por su parte, lxs trabajadorxs aportan un 3% de su remuneración mensual para su cobertura, más otro 3%, también para la cobertura de jubilados, es decir que el aporte final es del 6%.

Además, el jubilado, también tiene un aporte del 3 % sobre su jubilación hasta la concurrencia del haber mínimo, en caso de cobrar por encima de ese haber mínimo, se le practica otro descuento del 6% sobre el excedente.

A esto, la ley agrega otra serie de beneficios patrimoniales de los que goza la obra social.

No parece poca la recaudación como para que se plantee el estado de quiebra, salvo que sea fraudulenta.

La ley indica que la fiscalización estará a cargo de un síndico y de la Auditoría General de la Ciudad.

¿Qué ocurrió que ni el síndico, ni la Auditoría investigaron, ni informaron sobre “la difícil situación económica – financiera que atraviesa la ObSBA”?

¿Y los manejos a nivel Directorio?

 La propia ley 472 dice que los directores solo podrán tener un mandato de 4 años y una redesignación por una única vez. Parece que ese punto tampoco fue visto la Auditoría.

Todos los directores son designados por el Ejecutivo de la Ciudad, 4 de ellos y la vicepresidencia los elige el propio jefe de gobierno; mientras que otros 4 y la presidencia son propuestos por el SUTECBA y los dos restantes, por la Asociación de Médicos de la Ciudad y por la entidad gremial con personería gremial que agrupe mayoritariamente a lxs trabajadorxs docentes.

La ObSBA es un Ente Público no estatal, sin embargo, está literalmente manejado por el gobierno que decide la Dirección en connivencia con un sindicato “aliado”, más identificado con la patronal que con sus trabajadorxs cautivxs. Con solo escuchar al presidente Juan Carlos Cela, cualquier duda queda saldada.

Lo que se está produciendo con la Obra Social de la Ciudad de Buenos Aires es una clara violación al derecho a la salud de sus afiliadxs y un abuso patrimonial que tiene responsables y que perversamente con el recorte exprofeso de fondos y prestaciones se está en presencia de, por lo menos, un fraude de múltiples dimensiones.

Porque a lxs afiliadxs se les realizan los descuentos para sus aportes contra las deficientes o nulas prestaciones que ofrece la entidad, lo que traduce la “difícil situación económico – financiera” en un fraude económico – financiero.

Por otra parte, un fraude ético, porque se trata de la salud, de la prevención, de sostener tratamientos, medicación y tantos otros etcéteras.

Lo cierto es que la obra social es de lxs afiliadxs, que son lxs que deberían estar a cargo del Directorio junto a lxs trabajadorxs, sin sindicatos burocráticos socios patronales del gobierno que impone reglas de mercado para gerenciar nuestras vidas o gestionar nuestras muertes con el fin de convertir la salud en un negocio multimillonario.

Darío Balvidares

Imagen destacada: Izquierda Diario

Compartí esta entrada en tus redes sociales
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter