Flamengo goleó a Velez y sueña con su tercera Libertadores

Flamengo goleó a Velez y sueña con su tercera Libertadores

1Sep22 0 Por Matías Gianfelice

La semifinal en Liniers resultó un trámite para los cariocas. Una hegemonía brasileña que desnuda la mediocridad en la que metieron a nuestro fútbol.

La Libertadores es mucho más que el torneo más importante del continente, quizás sea el torneo con mayor mística, emoción y anécdotas increíbles del mundo. Producto genuino de toda la pasión y el delirio que vivimos por este sur del mundo, la Copa Libertadores es la mejor creación que desde Sudamérica pudimos aportar al deporte más hermoso de todos.

Y es imposible pensar la historia de la Libertadores sin pensar en Bochini y Riquelme, por solo nombrar dos los mejores jugadores argentinos que jugaron e hicieron hazañas en la Copa. La Argentina es el país con más copas ganadas (25) y tiene a los dos equipos más campeones de América, Independiente (7) y Boca (6). Además tiene al equipo que más finales jugó, Boca (11). Además River es el equipo que más puntos sumó, mayor cantidad de goles anotó y más partidos ganó en la historia. Solamente Uruguay le sacá el podio absoluto a nuestro país en dos ítems: Nacional es el equipo que más partidos jugó y el que más partidos ganó de visitante.

Pero hace casi un lustro que la copa está absolutamente “verde-amarela”, el poderío económico de los equipos brasileros está haciendo casi imposible una competencia justa en la Copa. En 2019 el Flamengo la ganó la primera final a partido único de la Libertadores en los últimos 3 minutos a River, a partir de allí se dieron tanto en la edición 2020 como en la 2021 dos finales 100% brasileñas y vamos camino a repetirlo (salvo un milagro extraterrestre del Fortín) en este 2022. Palmeiras es el actual Bi Campeón (le ganó a las finales a sus compatriotas de Santos y Flamengo) y en esta edición pareciera que el Fla se encamina a una nueva final, en donde buscará vencer a Paranaense o al propio Palmeiras y llegar a su tercer trofeo.

Lo de anoche en Liniers va entre la impotencia, el amor propio y la desesperanza. El equipo del Cacique Medina (prestemos más atención a este cuerpo técnico) de la mano de los pibes de la cantera, del arquero Hoyos y de los dos tanques de arriba, eliminó al River de Gallardo y al sorprendente Talleres en cuartos. Sabíamos todxs que se le venía una semi super difícil, lo que pasó aplasta ilusiones a futuro.

Muchas personas que no somos de Velez pero que amamos este deporte, anoche prendimos la tele con una cierta ilusión de que el Fortín empareje las desigualdades presupuestarias a partir del orden táctico y el despliegue físico de sus pibes. Con una pequeña cuota de “picardía” del Cacique, que le pidió al club no regar ni cuidar el pasto estas semanas, para “empiojar” el buen juego del Flamengo. Más allá de las intenciones de los primeros minutos, la ilusión se fue derrumbando con el paso del primer tiempo y cada gol del Fla fue un correctivo aleccionador. Con una cancha colmada, las mega figuras internacionales del Flamengo fueron madurando una goleada que se cerró 4 a 0. La figura del partido fue Pedro, quiene metió 3 goles: el delantero surgió de las inferiores del clásico del Fla (el Fluminense) y su actual equipo lo compró en ¡14 millones de euros! a la Fiorentina de Italia. Demasiada billetera para el pasto seco del Amalfitani.

Para otra nota queda profundizar e investigar de dónde salen los millones y negociados del fútbol brasilero, quizás los fondos están más sucios que la conciencia de Bolsonaro. Lo que hoy queremos contraponer no es un llamado a la nostalgia de los 70 y 80 o de los comienzos del 2000, donde equipos como Independiente, Estudiantes y Boca, supieron dominar y jugar la Libertadores mejor que nadie. Los que amamos el fútbol, sabemos que el problema no está en los negociados cariocas ni en una Conmebol corrupta, que se parece más a una financiera que a una entidad deportiva. Quienes vivimos en esta pampa y nacemos chipeados para amar este deporte hermoso, sabemos que estamos como estamos, por culpa de los que dirigen acá adentro. Desde el final del inescrupuloso Grondona, pasando por Segura, Tinelli, Angelici y unos cuantos más, hasta llegar a este engendro de patotero, burócrata sindical y millonario que es el Chiqui Tapia. Pasando por millonarios negocios con el Estado de la mano de los Macri, los gobernadores (con Santiago del Estero, San Juan y Chacho a la cabeza). Todo sin olvidar que se le vendieron derechos (y dignidades) al ratón Mickey para que desde ESPN, los periodistas con sueldos de gerentes, nos digan todos los días quienes son los buenos y lindos y nos señalen con el dedo a los feos, sucios y malos de nuestro fútbol. Que paradoja del destino, en el primer grupo están siempre los amigos del poder y en el segundo están los que, de diferentes maneras, buscan hacer cosas distintas en nuestro fútbol.

Brasil goza de una hegemonía financiera, más allá de los cracks que tiene, que poco tiene que ver con una competencia dura y pasional, como supo construir la historia de esta Copa Libertadores. Habrá que libertar al fútbol de muchos negociados, para que ir a ver una semifinal de Copa no sea un resultado cantado…en portugués.

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