Argentina ante una estrategia de dominio

Argentina ante una estrategia de dominio

7Sep22 0 Por Red de Luchas Socioambientales

Argentina vive un shock económico y simultáneamente una confusa y acelerada sucesión de hechos políticos difíciles de interpretar, que han trastocado la cotidianeidad de la sociedad debilitándola ante lo que permanece sin cambios: el implacable avance del extractivismo.

En ese marco la Red de Luchas Socioambientales repudia todo acto contra todas las vidas humanas, iguales ante nuestra Constitución, desde el intento de magnicidio contra la vicepresidenta Cristina Fernández como también aquellos procesos, decisores y decisiones económico-productivos que matan la biodiversidad de nuestra Madre Tierra, condición excluyente que asegura las vidas humanas y del planeta.

 Ante tan grave contexto denunciamos una manipulación afectivista de quienes tras la supuesta recuperación de los afectos en política (amor/odio), enmascaran la mayor estrategia de dominio que se haya tenido en este país en democracia.

 Quien denuncie la corrupción de un legislador, de un procedimiento policial violento, o un plan sistemático de envenenamiento y concentración de la riqueza, ¿será etiquetado como “odiador”?

Esta manipulación que apela al afecto, a las emociones más primarias, está causando graves conflictos al interior de todo grupo social. Cuestionar, opinar en contrario se ha transformado para el gobierno y sus seguidores, en odio y antidemocracia, imponiendo sin más la etiqueta de “derecha”.  De esta manera se va fomentando el silencio, la autocensura, la desconfianza en el otro, lo cual indudablemente no tiene nada que ver con la democracia.

Esta violencia comunicacional e institucional, que se impone todo el tiempo a través de los medios de comunicación profundizarán la demonización y el ensañamiento contra la prensa independiente, defensores del agua y otros grupos y personas que piensen diferente a la palabra oficial.

El poder de los grupos económicos con el apoyo sin grietas del gobierno nacional y los ejecutivos provinciales pertenecientes a los partidos mayoritarios, más la dirigencia del sindicalismo extractivista, están decididos a arrasar con los territorios, violando leyes y convenios internacionales.

Semejante objetivo sólo puede ser posible alimentando el fuego de las posturas divisionistas y utilizando un hecho repudiable como el ataque a una investidura gubernamental para lograr consenso entre la población y paralelamente firmar acuerdos con transnacionales que avancen con infraestructura y emprendimientos que faciliten el saqueo.

El pueblo vive una pesadilla económica, ambiental y social, mientras los líderes políticos hablan de amor, pero persiguen, reprimen y judicializan a quienes se unen a otros y se manifiestan en defensa de lo público común.

Se multiplican los afectados, los y las víctimas de Vaca Muerta, la sojización, las centrales nucleares, la megaminería, la megapinería (monocultivo), la explotación petrolera en continente y costa afuera, la desforestación, las autovías sin consenso social, las megarepresas, oleoductos, etc.

Las sociedades no avanzan con silencios, la lucha por los derechos y contra las opresiones nacen de pequeñas y grandes rebeldías y las rebeldías no necesitan permisos.

Las movilizaciones, protestas, luchadores baleados, desapariciones y muertes de luchadores y de nuestra naturaleza también necesitarían de feriados y numerosos repudios, no sólo de sus pares sino de los organismos estatales y de derechos humanos.

Los ciudadanos baleados en Rawson luego de la aprobación de la zonificación minera (luego vetada) en Chubut, la primera víctima del fracking en Argentina, Cristina Lincopan de la comunidad mapuche de  Gelay ko en zona de Vaca Muerta, los desalojos violentos a los pueblos originarios, los numerosos secuestrados y detenidos por defender el monte del avance de una autovía en Córdoba, los bosques incendiados en Entre Ríos, NO TIENEN JUSTICIA, ni discursos oficiales que los abrace con amor y hagan hincapié en la democracia.

En ese marco es que visibilizamos a los responsables de este ecogenocidio que nos mata lentamente y que con el aval normativo quiere esconder la destrucción y acallar a quienes se manifiesten a favor de nuestra vida.

El presidente y la vicepresidente, Alberto y Cristina Fernández, sus ministros y una coalición de gobernantes provinciales encabezan un discurso único para ocultar el ecogenocidio, allanando el camino para que grupos financieros y transnacionales consoliden su presencia en los territorios sofocando el conflicto social.

No hagan esfuerzos desmedidos por invisibilizar lo inocultable.

La defensa de la vida y la lucha permanente e histórica contra toda forma de violencia está presente en todos los territorios.

Desde todos los puntos cardinales de este territorio, voces diversas organizadas en red, continuaremos intactas exigiendo el cumplimiento de las normas que nos rigen, por el bien común de las actuales y futuras generaciones.

Red de Luchas Socioambientales

Compartí esta entrada en tus redes sociales
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter