Educación no, pedagogía instrumental sí

Educación no, pedagogía instrumental sí

14Sep22 0 Por Darío Balvidares

En la Ciudad de Bueno Aires, las clases del año lectivo 2023 comenzarán el 27 de febrero, según el anuncio en conferencia de prensa el jefe de gobierno porteño.

Horacio Rodríguez Larreta, realizó hoy los anuncios a los que nos tiene acostumbrado, con un discurso gerencial con el que impone condiciones de trabajo que, por lo general vulneran los derechos de les trabajadores docentes, además de los salarios y la subejecución del presupuesto de infraestructura tan propio del gobierno del PRO, que lleva en la jurisdicción casi 16 años.

Así las cosas, desde que el PRO gobierna la Ciudad, el avance del paradigma neoliberal/empresarial en educación es una constante en crecimiento.

Las pruebas de esto son los continuos acechos a la docencia, con sumarios, con “plataformas médicas” que obligan a les trabajadores a cumplir las tareas, en muchos casos, enfermos, porque la tecnología así lo decide y la licencia no es aceptada. Con pelos en la lengua fueron las terribles calificaciones de la ministra Soledad Acuña, cuando trató de fracasadxs a quienes optan por la docencia, porque según su imaginario antisocial, “llegan a la docencia después de haber fracasado en otros empleos”.

Y así podríamos seguir con la decisión mañanera de “todas las escuelas van a tener jornada extendida”. Lo que demuestra un real desconocimiento de la realidad edilicia. Lo afirmo con total conocimiento de causa.

Breve paréntesis autorreferencial, pero no tanto

Me desempeñé como docente durante 30 años en la Escuela de Comercio 3 Hipólito Vieytes, primero como profesor de Lengua y Literatura, luego fui votado por mis compañeres del área como coordinador y más tarde fui el rector de esa histórica escuela de tres turnos, etc.

Para no alargar la digresión, lo que hay que contar es que la escuela cuenta con dos gimnasios y una pileta de natación semiolímpica (25 metros), que en mis 30 años de trabajo pocas veces vi con agua porque todas las “remodelaciones” siempre resultaban “defectuosas”.

El hecho es que como rector propuse que la pileta tenía que estar en actividad, sobre todo cuando me entero que los alumnos de las escuelas primarias del Distrito 7, al que pertenece el Vieytes, hacían natación en club Ferrocarril Oeste. Nada contra el club, pero el gobierno de la Ciudad pagaba un alquiler por el uso de las instalaciones para les chiques, teniendo una pileta en una escuela pública.

El hecho es que vino a la escuela, Carlos Regazzoni, que se desempeñaba en aquellos años (2013/2014) como subsecretario de Gestión Económico Financiera y Administración de Recursos del Ministerio de Educación porteño, manejando las áreas de infraestructura escolar, mantenimiento, comedores, cooperadoras escolares, el departamento de compras y la ejecución del presupuesto.

Fuimos a recorrer las instalaciones para que vea y reconociera la falta de mantenimiento real y cuando vio la pileta, dijo: “¡Ah tienen pileta!. Ese es el nivel de conocimiento del mundo real de quien tenía a cargo la infraestructura escolar. Por supuesto que a renglón seguido me dijo que no tenían en el presupuesto un gasto como el que supondría “poner en valor” pileta y gimnasios, que se llovían o que se desprendía el parquet de más de 40 años. “Pero si lo tienen para pagar el alquiler de un club”, le contesté.

A fines de 2015, cuando me estaba por jubilar, comenzaron las obras y la escuela cuenta con todos los espacios para actividad física.

Pero es importante resaltar, que cuando se aplica la pedagogía instrumental, que es una especie de máquina de impedir y dialécticamente de imponer; aprovechando la propia infraestructura de la escuela y en ocasión de los (falsos) debates sobre las orientaciones en el marco de la Nueva Escuela Secundaria, solicitamos en el Vieytes, tener Educación Física, como una de las orientaciones, puesto que además no había otra en el distrito, pero no fue aceptado nuestro proyecto a pesar de que no fue refutada la fundamentación, simplemente una “decisión administrativa” fue la negativa.

Incluso, también construimos un estudio de radio (que corría a la par de varias FM que conocí), pero tampoco el gobierno de la Ciudad permitió que eligiéramos la orientación en Comunicación además de no querer aportar para que la radio saliera por internet (el costo era de $ 350). Hay mucho más, pero fin de la digresión.

Entonces cuando desde este gobierno, se manifiesta la preocupación por la educación, en realidad es la preocupación por los discursos gerenciales de la educación que operan como imposiciones, porque la pedagogía instrumental es la sucesora de la pedagogía de la obediencia que se manifiesta en un movimiento de acecho y confrontación.

Las jornadas EMI, Espacio de Mejora Institucional, originalmente se creó para que cada institución debatiera sus propias problemáticas, ajustes pedagógicos, cuestiones didácticas, la convivencia, etc. sin embargo el gobierno también invadió estos espacios y las transformó en jornadas de capacitación en servicio, solamente para no agregar otros días para esa actividad.  

El anuncio sobre la suspensión de la jornada EMI del 31 de octubre del corriente año, para que lxs alumnxs “no pierdan el día de clase”, no pasa más que por un ademán de bajeza política en referencia al feriado que dio el gobierno nacional por el intento de magnicidio que sufriera la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner.

Esa decisión, de carácter autoritario, porque parece ser el dueño del calendario escolar, sumado a que la reunión EMI se trasladará a un sábado, no hacen más que abonar la aberración que ostentan contra la educación pública y sus trabajadorxs.

En la misma conferencia de prensa de hoy, con tono solemne anuncia los 192 días de clase para el 2023 y reafirma que “son 12 días más que los que indica el calendario nacional” y explica que para lograr la meta de los días van a reducir “las jornadas que los chicos pierden por la mejora institucional, que es por capacitación de los docentes (…) y estas jornadas, por supuesto se van a realizar, se van a hacer durante tres sábados durante el año…

El “alcalde” de Buenos Aires ha tomado en sus manos las decisiones de vida del conjunto de la docencia, implementando toda forma de violación estatutaria primero y legalizada luego con las resoluciones legislativas que sabe conseguir. Como prueba fehaciente, la disolución de las juntas de clasificación en 2011 (María Eugenia Vidal era la presidenta de la legislatura porteña).

“Más días de clase, mejora la calidad de la educación” es una idea compartida con el ministro del gobierno nacional, Jaime Perczyk y su militancia por la 5° hora de clase.

Lo cierto es que no hay un fundamento pedagógico, que no devenga de la pedagogía instrumental, por supuesto; que confirme la veracidad del enunciado, porque lo que hay que poner en debate es el paradigma que se viene adoptando, que anula las posibilidades de las teorías críticas y le otorga estatuto de verdad al pensamiento instrumental devenido del entente educativo-gerencial-empresarial que se representa en todas las acciones de gobierno contra lo público en general y lo educativo en particular.

Darío Balvidares

Imagen destacada: Ámbito Financiero

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