15 años de reciclar, 15 años de dignidad

15 años de reciclar, 15 años de dignidad

20Sep22 0 Por Ali Dagnino y Victoria Passero

Tras más de una década de sostener un trabajo continuado de clasificación y procesamiento de residuos, lxs trabajadorxs de COREME atraviesan la persecución por parte del Municipio de Las Heras que de manera arbitraria clausuró su espacio laboral.

La cooperativa de recicladorxs urbanxs COREME está conformada por personas que hace más de 20 años se encuentran para pensar un proyecto de recolección y uso de los materiales desechados por la sociedad desde una perspectiva socioambiental, que propone alternativas al avance cruento de proyectos extractivos que amenazan la vida. Hace 15 años se constituyó como cooperativa de recicladorxs, y el viernes pasado se cumplieron 7 de que ése sueño se vea materializado en uno de los polos de reciclado más importantes, emplazado en un galpón ubicado en el Parque Industrial de Las Heras (Gran Mendoza).

La municipalidad de allí, luego de manifestar la existencia de incumplimientos administrativos y de gestión ambiental y sin dar espacio ni tiempo para solucionar la situación, decidió clausurar el portón principal impidiendo cualquier tipo de actividad y dejando en situación de total incertidumbre a 45 familias. Lxs trabajadorxs de COREME, mediante un video difundido en Youtube, explicaron que llevan mucho tiempo buscando cumplir con los requerimientos exigidos por la municipalidad, sin ningún tipo de acompañamiento ni voluntad de diálogo constructivo por parte de funcionarios municipales ni del intendente, que en 2 años y medio de gestión han sostenido todo tipo de malos tratos, incluida la reciente clausura, en la que golpearon a una compañera embarazada y detuvieron a un compañero durante 5 días.

“La tarea diaria de COREME es reciclar. Llegamos a la cinta 8.30 de la mañana, cada compañero se instala en la cinta con sus respectivas cajas y desde ahí empieza a andar la cinta y va reciclando los materiales que nos traen”, cuenta orgullosa Gisel, quien integra la cooperativa y describe a COREME como un espacio de trabajo y de formación. Puertas adentro, lxs trabajadorxs procesan los residuos diferenciados de la Ciudad de Mendoza y son lxs encargadxs de los puntos verdes de allí y de algunos puntos verdes que ha construido la cooperativa con barrios e instituciones de Las Heras. Además, trabajan con otras instituciones mediante distintos convenios: por un lado, con la UNCuyo en el programa “Separa”, a partir del cual COREME se encarga de la recolección de residuos de todo el predio universitario, colegios y hospital de la universidad. Por otro lado, en el proyecto “Laboratorio de juegos”, a partir del que piensan, diseñan y construyen material lúdico y educativo para niñeces y juventudes; por último, con la Municipalidad de la Capital de Mendoza y algunas empresas locales, para el uso y la organización de los puntos verdes en la ciudad. 

Sin embargo, hay algo que no muestra el cartel con letras grandes anunciando el ingreso, ni las bolsas apiladas llenas de basura, ni mucho menos las máquinas viejas que con la fuerza humana trasladan grandes bloques de residuo compacto de un lado a otro. Puertas para afuera, COREME está hecho de historias de vida transformadas, pequeñas confirmaciones de que existen mundos más vivibles que este: “Antes trabajábamos en quemaderos, con malas condiciones. Actualmente somos socios en COREME, nos dieron un sueldo digno y trabajamos en buenas condiciones, nunca antes las habíamos tenido”, cuenta emocionada Marina, otra de las trabajadoras. Asentando con la cabeza, se suma Natalia: “Antes no tenía un buen trabajo, no tenía ayuda de nada. Y acá en COREME tengo todo, tengo ayuda económica y emocional, gracias a mis compañeros porque nos vamos conociendo día a día. Y también bueno, el aprendizaje de algo que no sabía que es el ambiente. Que ahora somos promotoras y estamos aprendiendo día a día”. 

Planta de reciclado de COREME (Fotos: Victoria Passero)

Cada día en COREME es una nueva posibilidad de pensar que el trabajo puede ser distinto y, con ello, la reproducción de la vida. Entre los objetivos de COREME, se encuentran: lograr la formalización del trabajo de lxs recuperadorxs urbanxs, la efectivización de sus derechos laborales, la preservación del ambiente y la reconstrucción de su identidad social, revalorizando la función de promotor ambiental. En la letra grande, pues está a la vista, COREME apuesta a la transformación de las formas de las relaciones laborales y también a la transformacion  de los modos de habitar nuestros territorios. Hacia la posibilidad de construir estrategias desde una perspectiva de la sostenibilidad de la vida. 

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