Elecciones en Italia, la extrema derecha se avecina

Elecciones en Italia, la extrema derecha se avecina

23Sep22 0 Por Silvio Schachter

Una crónica preelectoral

Tras la crisis del gobierno de Mario Draghi, renunció en julio tras 18 meses de gobierno, se convocó a elecciones que tendrán lugar el próximo domingo 25 de septiembre.

Según las encuestas, la ultraderechista Giorgia Meloni del partido Fratelli d’Italia (Hermanos de Italia) tendría la primera minoría y junto a los partidos de derecha de Forza Italia de Silvio Berlusconi y la Liga del Norte de Matteo Salvini podría acceder al gobierno.

La dimisión de Draghi cerró un ciclo político que se abrió en 2018, a través de gobiernos que fueron el resultado de la alquimia partidista de la llamada “geometría variable”. Draghi es un ex banquero, presidente del Comité de privatizaciones entre 1991 y 2001, de donde pasó a ser vicepresidente de Goldman Sachs el mayor fondo de inversiones del mundo, y luego presidente del Banco Central Europeo. Draghi ha sido un verdadero comisario euroatlántico de Italia, país al que se subordinó sustancialmente todo el entramado parlamentario.

Desde que asumió procedió sin trabas, tomando decisiones como el  Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia( PNRR , que contiene las medidas exigidas por BCE para dar un préstamo de 190.000 millones de euros, para afrontar las consecuencias de la pandemia,   privatizaciones, ayudas a empresas, sumado al  envío de armas a Ucrania, configuraron una agenda  dictada por Bruselas con medidas que  afectarán  más allá de su mandato. Según sus opositores, su renuncia, debido al  retiro de apoyo de su socio principal el M5 estrellas, se debe a preservarse ante la crisis energética que ya se siente en las facturas que tienen que pagar los hogares italianos.

Ante este cuadro quien aparece  con mayores posibilidades de dar un salto político hacia el gobierno es la agrupación Hermanos de Italia encabezada por su figura  Giorgia Meloni.

La Meloni como la llaman sus seguidores,  a diferencia otros referente de la extrema derecha europea como Marie Le Pen, es poco conocida en otras latitudes. Pero la romana de 45 años,  tiene una amplia trayectoria política. Comenzó su militancia política en el Frente de la Juventud —«Fronte della Gioventù»—, la sección juvenil del Movimiento Social Italiano  considerado el heredero del  de Benito Mussolini. En 1995 se convirtió en miembro de la Alianza Nacional . En 1996, se convirtió en la presidenta nacional de Azione Studentesc», el movimiento estudiantil de la Alianza Nacional.En 2006, se convirtió en la vicepresidente adjunta más joven de la Cámara de Diputados de Italia. En 2008, fue nombrada ministra de Política Juvenil en el  gabinete de Berlusconi, Fue la ministra más joven en la historia de la República Italiana.​ En 2012 fue una de las fundadoras de Hermanos de Italia, en marzo de 2014  se convirtió en presidenta.

Su perfil antiisistema le permitió ir ganando espacio en la sociedad italiana hasta transformarse en la principal referente de la derecha.  Sostiene una posición antiislamista, aboga por medidas más restrictivas a la inmigracion, plantea que las politicas sociales de salud y vivienda deben ser solo para los italianos, se opone al aborto y esta enfrentada al movimiento LGTB. Apoya a la OTAN y si bien al principio de su actuación política estaba contra la Unión Europea ahora en busca de ampliar su base electoral habla de reformarla. Permanente incorpora en su discurso, al estilo mussoliniano, las referencias al pasado clásico y las glorias de Italia. Cerró su campaña con un importante mitin en Roma.

El Partido Democrativo, que se autodefine de centro izquierda, es individualmente la primera minoría en el actual parlamento, pero podría ser superado por  Hermanos de Italia. Su campaña se basa solo en presentarse como la única alternativa real frente al avance de la ultraderecha, pero debe pagar el precio de apoyar las medidas de Draghi, su principal referente y candidato Enrico Letta, declaró que Draghi no debía haber renunciado pues estaba llevando bien los asuntos de Estado. Una situación semejante enfrenta el M5 estrellas, el movimiento fundado hace poco mas de una década por el actor y comediante Beppe Grillo, que formó parte durante dos periodos del gobierno de coalición de Giuseppe Conte con la derechista Liga del Norte.

Ante este panorama y por fuera de la cobertura mediática que le da sustento y difusión a estas fuerzas , recientemente y condicionado  por las circunstancias, se formó un frente que agrupa a organizaciones de izquierda, ecologistas y feministas, la Union Popular un espacio  por ahora electoral,  encabezado por el ex magistrado y ex alcalde de Nápoles Luigi de Magistris, que incluye a su partido Democracia y Autonomía, Poder para el pueblo, Refundación comunista, el componente parlamentario de ManifesA y otras organizaciones. Tuvo que saltar la valla para  su reconocimiento con la recolección de 40.000 firmas en un periodo de menos de 2 meses. Presente en el lanzamiento del frente Pablo Iglesias señaló “Para no perder, la izquierda va al centro. Tenemos que hacer lo contrario”, también puede leerse como una  autocrática.

 Su plataforma cuestiona a la Otan, a las oligarquías de la UE y los intereses de la gran industria, realizaron su campaña basada en un programa desarrollado sobre doce ejes, para enfrentar la crisis de los modos capitalistas, la tendencias guerrerista, el colapso ecológico del planeta, las formulas neoliberales, el alineamiento con Washington (Otan) y Bruselas(UE) y sus vinculaciones con las grandes multinacionales y los grandes industriales y financistas. Sus posibilidades electorales son inciertas, pues no figuran en las encuestas que circulan en los medios.

El cuadro general que se observa es de significativa  apatía, en las calles no se ve actividad política importante, las pocas mesas de los partidos no tienen mayor presencia.Todo se resume a las apariciones mediáticas de los principales candidatos que tiene escasa repercusión en la sociedad

La posibilidad  que  la extrema derecha se haga  con el gobierno, es ciertamente grave, y aunque en términos de políticas económicas no parece que se produzcan  grandes cambios, la tendencia creciente de la sociedad, que frente a la crisis global y la barbarie capitalista, le brinda, consenso a las posiciones más radicales de la derecha es alarmante.  El  resultado de las recientes elecciones en Suecia son una confirmación de esta tendencia.

Silvio Schachter, Bologna, 23 de septiembre.

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