Jujuy: una reforma a la medida del ajuste

Jujuy: una reforma a la medida del ajuste

28Sep22 0 Por Juan Pablo Alba

Sin ninguna modificación relevante para el desarrollo de la matriz productiva de la provincia o la agilización de su aparato burocrático, el Gobierno de Jujuy impuso iniciar el proceso de reforma parcial de la Constitución Provincial.

En una sesión especial que duró menos de dos horas y gracias al voto de un representante justicialista, Gerardo Morales logró que la Legislatura aprobará en tiempo record el proyecto de ley que dará inicio formal al proceso de elección de constituyentes.

Afuera del recinto, con las calles valladas desde temprano por la presencia de un fuerte operativo policial desplegado para la ocasión, el pueblo movilizado expresaba su repudio uniendo a todo el amplio abanico de las diferentes expresiones del campo popular en un solo reclamo: decirle NO a la reforma impuesta por el Gobierno.

Para las organizaciones sociales y gremiales de la provincia, el punto más preocupante de la reforma es el que interfiere directamente con el derecho a la protesta social consagrado por la Constitución Nacional, puesto que de aprobarse, el nuevo texto constitucional permitirá (entre otros puntos que según el gobierno buscan garantizar “paz, orden y progreso”) legitimar la persecución y represión de la oposición política que se expresa de forma organizada en las calles.

Si vamos a los números concretos, el gobierno de jujuy fue elegido por el 35,87% del padrón, pero sin embargo, posee la representación mayoritaria dentro de las legislatura provincial, que gracias a la complicidad de la cúpula dirigente del PJ jujeño, se convirtió en una escribanía de los caprichosos dictámenes del poder Ejecutivo.

Mientras los índices de pobreza estructural, bajos salarios y violencia de género parecen no tener tope en la provincia, el gobernador Gerardo Morales pasea por los canales televisivos hegemónicos con el fin de instalar su tan deseada candidatura presidencial, asegurando al mismo tiempo su posibilidad de reelección como “plan B” ante un factible revés en las encuestas nacionales.

Ante el inminente crecimiento de la conflictividad social ocasionada por las consecuencias nefastas de su política pensada para pocos, Gerardo intenta mostrarse ante los ojos del país como un hábil estratega en el arte de administrar técnicamente la miseria con consenso social, buscando captar el “voto indignación” del espectro de centro-derecha que fogonean monstruos de la propaganda política como TN y La Nación.

La perversión ideológica de construir discursivamente como “enemigo público” a los sectores populares (es decir, señalar como culpables del malestar social a sus víctimas) persigue como objetivo central ocultar las causas reales de la desigualdad social creciente: la exorbitante transferencia de recursos hacia los sectores de poder concentrado, a través de una llamativa sincronía con el ajuste que caracterizó los últimos años de la política nacional.

Instalar un marco legal que justifique cualquier avanzada represiva contra una posible oposición a sus planes de ajuste y acumulación, es una tarea urgente para garantizar la continuidad de las ganancias récord del sector de clases dominantes al que representa.

Sin embargo, la multisectorial que motoriza las actividades que se oponen a la reforma, no pierde la esperanza de llegar disputar representatividad en las futuras elecciones de constituyentes que se realizaría en Diciembre: ¿la reforma de la constitución garantizará la continuidad y expansión de las políticas de la actual cabeza de la UCR nacional o será un tiro en el pie para los planes electorales del pretendido emperador del noroeste argentino? ¿Avanzará la oligarquía local en la profundización de sus privilegios de la mano de Gerardo Morales, con Ledesma y las mineras a la cabeza? ¿Estará la capacidad organizativa y de movilización de la lucha popular a las alturas de las circunstancias históricas?

En medio de un mundo convulsionado y en abierta pelea de poder en el que avanzan los fantasmas del neofascismo, son fuertes los vientos que agitan el reparto de los recursos, y las consecuencias y oleajes de esas disputas en estos pagos de tierras de colores enriquecidas con Litio, parecieran no ser una excepción.

fotos: Telam, Ángel Ramos, Clau Romarovsky, Gonzalo Maurín.

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