Boca a un paso de ser campeón

Boca a un paso de ser campeón

20Oct22 1 Por Matías Gianfelice

Le ganó a Gimnasia en el Bosque y así llega a la última fecha un punto arriba de Racing. Todo se define el domingo por la tarde.

Se completaron los minutos que faltaban del partido suspendido entre Gimnasia y Boca luego de la represión de la bonaerense de Berni a principios de mes. Así Boca ya tiene los mismos partidos jugados que sus rivales en la lucha por el campeonato. A falta de una fecha, el torneo se define en un mano a mano entre Boca y Racing. Los de Ibarra reciben ni más ni menos que a Independiente y los de Gago reciben en Avellaneda al River de Gallardo. Morbo, suspicacias y mucha tensión en los dos partidos que definirán al nuevo campeón.

En el juego de hoy, que empezó a las 15hs en una de las jornadas más calurosas, húmedas y pesadas del año, abundó la entrega, el nerviosismo, las ganas, aunque faltó bastante el juego asociado. Pipo Gorosito buscó inteligentemente contrarrestar la diferencia de plantel con jugadores jóvenes y con mucha entrega; por eso Collazo y Soldano se quedaron afueran del 11 titular. Mientras que Ibarra apostó a un 11 predecible.

El primer tiempo arrancó con mucha presión de Gimnasia y con una constante que Boca sufrió todo el encuentro: las pelotas áreas y cruzadas, donde en un rebote la figura del Lobo, Aleman, casi mete el primero con una muy buena media vuelta. A los 10 minutos en Boca se lesionó el 9 y referente, Pipa Benedetto, por lo cual Ibarra debió poner al pibe Morales que completó la delantera junto al juvenil Langoni. Difícil de creer hace apenas dos meses que Boca iba a jugar y ganar una final de visitante con Langoni y Morales en el ataque.

Con más experiencia que juego, Boca fue equilibrando el partido hasta que el paraguayo Romero, se acordó que además de correr puede jugar y armó con inteligencia la única jugada elaborada de Boca en el primer tiempo; con un gran cambio de frente suyo que Fabra paró de pecho entrando al área por izquierda, fue el propio colombiano quien inclinó el cuerpo y bien perfilado, pateó tres dedos al arco con un ángulo muy difícil y metió el 1 a 0 para Boca. De ahí hasta el final del primer tiempo los dos equipos se dedicaron a correr, a meter, aunque faltó pensar y jugar mejor.

En el segundo tiempo, ya con Soldano dentro de la cancha, Gimnasia salió a quemar las naves en los primeros minutos y pareció que podía llevarse puesto a Boca. Los de Ibarra empezaron a mostrar algunos errores defensivos que hicieron recordar el muy mal partido del fin de semana en Rosario. Si bien Boca parecía elaborar con el ingresado Villa (NdR: el delantero colombiano está acusado en la justicia de abuso, violación y violencia de género; mientras que sigue jugando para Boca sin problemas) algunos contra ataques peligrosos, el Lobo supo aprovechar el momento y luego de un centro bastante alejado desde el costado izquierdo del ataque, el defensor Morales (¿festejó con el “modo oso” de Pratto?) impactó un cabezazo con el palietal derecho que rebotó contra el palo izquierdo de Rossi y se metió para decretar el 1 a 1. A Morales lo pierde en la jugada una de las grandes figuras de Boca en la tarde, el central Figal, que jugó sin estar al 100% pero demostró el valor que tiene como jugador y lo difícil que es explicar la titularidad de Zambrano en un club del tamaño de Boca.

A partir del empate se agudizó lo que ya se veía: era un partido sin juego asociado pero veloz y cargado de emociones; donde la mitad de la cancha la pasaban como alambre caído y el peligro llegaba incluso hasta las áreas chicas. Si bien los minutos posteriores al empate continuaron con el dominio tripero, Boca se supo acomodar el golpe y empezó a elaborar algunos contragolpes que preanunciaban el desenlace. A los 20 minutos del segundo tiempo, la defensa de Boca despeja en el área un ataque de Gimnasia, en el costado derecho de la mitad de la cancha Langoni va a pelear la pelota y se anticipa al defensor peinando el balón para Morales, quien abre a la izquierda para Villa; el colombiano avanza y se va acomodando para su derecha, justo al borde del área saca un fuerte remate que se estampa contra el palo izquierdo, del rebote salió un zapatazo de Pol Fernandez que el arquero del Lobo tapó pero con la mala suerte que dio rebote hacia el centro del área y ahí apareció el goleador de Boca en el campeonato, el chico que antes que se vayan Salvio y Pavón era el sexto delantero por afuera del plantel (además de ellos estaba detrás de Villa, Zeballos y Briasco), apareció Langoni que definió un poco mordido y puso lo que sería el definitivo 2 a 1 a favor de los dirigidos por Ibarra.

El final tuvo más de emoción y corazones acelerados que de juego, lo podría haber definido Boca si a Romero y Villa les hubiese sobrado algo de lucidez, pero lo podría haber empatado Gimnasia si Soldano fuera un 9 con un poco más de olfato y oportunismo de goleador.

El domingo hay fecha final, hay morbo, hay dos clásicos y habrá campeón. En La Boca confían en acrecentar el predominio local de estos años con una nueva estrella, aunque habrá que recordar que entre lesionados y suspendidos viene pagando muy caro este sprint final. En Avellaneda Racing jugará en un Cilindro colmado contra un River muy irregular, pero que no deja de ser River. Saldrá campeón uno solo, ojalá sea en el marco de dos partidazos, jugados con alma y vida y sin margen para instalar ninguna sospecha.

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