La agricultura familiar tiene su instituto

La agricultura familiar tiene su instituto

2Dic22 0 Por Nora Tamagno

La hasta ahora Subsecretaría de Agricultura Familiar, Campesina e Indígena, dependiente de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía, pasa a ser un Instituto, que dependerá de la Jefatura de Gabinete. Dudas sobre el significado y los verdaderos alcances del cambio.

Por Decreto número 729/2022 se creó el Instituto Nacional de la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena, como organismo descentralizado, que dependerá de la Jefatura de Gabinete de Ministros, con autarquía económica y financiera, personería jurídica propia y capacidad de actuar en el ámbito del derecho público y privado.

El decreto, del que no se conocen más detalles que su texto, fue firmado por el Presidente Alberto Fernández en acuerdo general de Ministros, y publicado en el boletín oficial los primero días de noviembre pasado. Entre sus considerandos la norma dice “que teniendo en cuenta que la problemática para el sector se ha ido profundizando y complejizando, resulta indispensable adecuar la normativa vigente, de forma de dotar al sector de la agricultura familiar, campesina e indígena y de la pesca artesanal, de herramientas actualizadas y eficientes para enfrentar las particularidades que la definen y condicionan”.

El decreto llegó por sorpresa, y parece ser el resultado de “acuerdos políticos” pero, ¿entre quienes?

Hay algunas consideraciones que se pueden hacer respecto del sentido de tal modificación.

Por un lado, las organizaciones de la producción familiar venían reclamando desde hace tiempo, tener participación en el Consejo Directivo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), el máximo nivel de decisión, que tiene un presidente y un vicepresidente designados por el Poder Ejecutivo Nacional y está integrado por un cuerpo colegiado con cinco representantes del sector público y cinco del sector privado.

Hasta ahora, los representantes del sector privado son las organizaciones de la “mesa de enlace” (AACREA, CONINAGRO, CRA, FA, SRA), por eso, es correcto el reclamo de ampliar ese espacio, para que las organizaciones del “otro campo” puedan participar activamente, como importante sector productivo, en la fijación de las políticas y las estrategias globales de decisión institucional, como así el control social del accionar del INTA.

Pero, según el decreto, para promover la “participación directa de las organizaciones que agrupan al sector de la agricultura familiar, campesina e indígena y de la pesca artesanal, resulta conveniente concentrar en un único organismo especializado todas las competencias vinculadas con dicho sector”.

La reforma, lejos de integrar a las organizaciones de la agricultura familiar al INTA, crea su propio instituto. Es una apuesta a la fragmentación y obtura la posibilidad de discutir integralmente y entre todxs, la política de producción agropecuaria, alimentando la falsa idea que una cosa es la “producción familiar” y otra distinta la “producción a gran escala”. La primera asociada a la agroecología y la segunda, a la agricultura industrial. Esta idea es responsable de entorpecer la discusión profunda del modelo productivo en nuestro país.

Por otro lado, sacar a la agricultura familiar del ámbito donde se definen las políticas nacionales de producción agropecuaria, da vía libre para que la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, promueva el avance del agronegocio sin que surjan incoherencias o debates dentro de la institución. Correrá igual suerte la nueva Dirección de Agroecologia?

Con este decreto el gobierno parece matar varios pájaros de un tiro, calma el reclamo de las organizaciones de la producción familiar, dándole su propio instituto, mantiene en el INTA sólo a las de la mesa de enlace y evita espacios institucionales donde convivan la totalidad de las organizaciones de productores (las de la “mesa de enlace” y las del “otro campo”).

Pero hay más dudas que quedan planteadas: ¿qué implicancias tendrá que el nuevo instituto dependa de la Jefatura de Gabinete?, ¿fueron consultadas las organizaciones?, ¿participaron las y los trabajadores de la subsecretaria de la agricultura familiar, en el proyecto de modificación?

foto:www.cut.org.br

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