Argentina ganó a pura emoción y pasó a cuartos de final

Argentina ganó a pura emoción y pasó a cuartos de final

3Dic22 0 Por Matías Gianfelice

Le ganó 2 a 1 a una dura Australia. Mereció mucho más, jugó con fútbol, garra e inteligencia. El próximo viernes a las 16hs se viene los cuartos de final contra Países Bajos.

Estadio repleto y mucho clima de hinchada argentina. Empiezan los mano a mano del mundial. La tarde se tensa y se llena de adrenalina. Salen los equipos y Scaloni eligió reemplazar a Di María por el Papu Gómez, el resto los mismos once que empezaron contra Polonia. Australia apostó al juego físico y al contragolpe con la formación que puso.

El rival empezó presionando la salida y corriendo mucho. Después de los 2 primeros minutos se metió atrás como Polonia. Mostró en esos primeros minutos un juego fuerte con faltas en el medio, para cortar la circulación de Argentina.

El primer tramo pasó sin situaciones de gol ni peligro en las áreas. Alrededor de los 25 minutos Scaloni mandó al Papu al medio para armar una línea de 4 con Enzo y De Paul de doble 5.

Recién a los 28´ Australia tuvo su segundo córner y casi genera peligro porque le costó despejar a la defensa Argentina. Fueron algunos minutos de una selección ahogada y corriendo detrás de la pelota.

Pero se notaba que la selección estaba con confianza y sin perder la paciencia, esa que empieza a parecer una gran virtud de la selección. A los 34’ desde un lateral le hicieron una falta al Papu. Messi metió un centro con rosca que Australia despejó corto y el rebote volvió a quedar para el 10, que encaró para el medio y construyó una pared (fortuita) con Mac Allister y perfilado para su zurda, la metió abajo contra el palo derecho del arquero.

Hasta el final del primer tiempo el partido siguió igual, poco fútbol, Australia compacta, dura pero casi sin proponer; mientras que Argentina estaba disciplinada en la marca, con control de la pelota, pero sin creatividad para romper la defensa australiana.

Un tiempo lleno de pasión para recordar

El segundo tiempo empezó con Argentina y la pelota, pero con una presión alta de Australia sobre la defensa y el arquero que generó algún susto. A los 5 minutos del segundo Scaloni metió un cambio de nombres y esquema: entró Lisandro Martínez y salió el Papu Gómez, pasando a jugar con un 5-3-2.

A los 56 minutos Argentina probó la fórmula que venía teniendo Australia y fue a presionar la salida de los defensores, quienes tocaron para el arquero canguro, quien perdió ante la presión de De Paul y Julián Álvarez; y fue el propio 9 del Manchester City quien la robó y metió suave el segundo de la selección.

Diez minutos después Messi tuvo un deja vu catalán y metió una corrida a pura gambeta desde la mitad de la cancha, después de una serie de toques de toda la selección, que terminó en córner. Al rato Scaloni sacó a Julián Álvarez y a Marcos Acuña e ingresaron Lautaro Martínez y Tagliafico.

A los 76 minutos Australia armó por el lado izquierdo de su ataque una buena jugada, el rebote del centro lo tomó el 23 Goodwing y pateó con dirección al desierto qatarí, pero tuvo la suerte de que la pelota rebotara en Enzo Fernández y se le metiera de carambola al Dibu Martinez en el arco. Así los minutos finales se llenaron de suspenso.

A los 79 Scaloni metió sus últimos dos cambios: Palacios y Montiel por Mac Allister y Molina. Justo 30 segundos después el zurdo Behich armó una jugada maradoniana y cuando parecía gol, Lisandro Martínez lo cerró genial despejando al córner.

A los 87 se volvió a notar que cuando Argentina se serena y toca la pelota, sabe cómo y a que jugar. En dos minutos Lautaro Martínez tuvo dos chances claras que no pudo convertir.

Gran segundo tiempo de Rodrigo De Paul quitando, presionando pero sobre todo jugando y asociándose con Messi. Justamente sobre los minutos finales apareció Messi con su categoría para sostener la pelota, gambetear y demostrar porque hace una década y media es el mejor jugador del mundo. A los 6 minutos y medio de adicionados, después de que Australia tuviera un par de centros llovidos en el área, el joven delantero Koul le quedó la pelota, giró y mano a mano pateó, pero el Dibu Martinez le había achicado tanto el ángulo que tapó con su brazo izquierdo y se quedó con la clasificación a cuartos.

Con un final a pura emoción, con juego y dominio, con mucho de coraje y de inteligencia. Justo eso que supo decir siempre el DT Scaloni que se necesita para ganar estos partidos en un mundial. Dejo de escribir, la tele devuelve una fiesta celeste y blanca en Qatar, yo escucho algunos estruendos en el conurbano bonaerense. Hay aroma a fiesta, a pueblo que por unas horas se olvidará de sus penas y celebrará que Messi es argentino. Que nos volvimos a ilusionar.

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