Berisso: triunfaron lxs acampantes que exigían libre acceso a las playas

Berisso: triunfaron lxs acampantes que exigían libre acceso a las playas

18Ene23 0 Por Tramas

El intendente Cagliardi dio marcha atrás con la prohibición de acampar y de permanecer en horas nocturnas en las playas de Berisso. Le torcieron el brazo dos masivas convocatorias realizadas en los dos últimos fines de semana por vecinos autoconvocados de la zona y agrupaciones ambientalistas. Se recuperó un derecho histórico que tiene una larga tradición en la zona.

La decisión de la Municipalidad de Berisso, tomada en tiempos de pandemia, prohibía la permanencia en las playas de la zona después de las 19 horas y que se montaran carpas en las playas del Río de la Plata. Pasada la emergencia sanitaria, el intendente Cagliardi ratificó la continuidad de la medida. Esta decisión fue resistida por vecinos, agrupaciones ambientalistas, pescadores, etc. que convocaron a acampes masivos los dos últimas semanas.

La semana pasada la mayor concentración se dio en las playas de Palo Blanco, la Bagliardi y la Municipal, donde no se produjeron incidentes. Pero en la playa La Balandra había un pequeño contingente de acampantes que fueron desalojados por la policía.

Para el último fin de semana se convoco a un acampe masivo en La Balandra y allí le terminaron de torcer el brazo al intendente Cagliardi.

Que las playas del Río de la Plata sean públicas y no haya restricciones de horario o limitaciones para que las familias acampen, tiene una larga tradición en la zona. En la historia del movimiento obrero se recuerdan los grandes pic nic que organizaban las agrupaciones sindicales o políticas, o reuniones de activistas que se realizaban en la década del 70 para discutir como afrontar los conflictos laborales. Ha sido tradicional que familias de trabajadores, que no contaban con medios suficientes para ir a Mar del Plata u otras playas, eligieran esos lugares para repararse de los días más calurosos o pasar las vacaciones.

La gratuidad de las playas favorece también que se acerquen otras familias del conurbano. La playas también han sido un lugar para practicar actividades como la pesca, el remo, la fotografía, la avistación de aves, o el simple disfrute del río de encuentros familiares o comunitarios, rodeados de la impactante flora y fauna nativa de la selva marginal.

El avance privatizador que se está expresando en otras zonas del Río de la Plata, llegó al actual municipio justicialista, como ocurrió con la anterior gestión de Juntos por el Cambio. En las playas, ordenanzas municipales empiezan por restringir lo público y después exigirán que se pague por su disfrute.

La reacción popular fue muy importante. Sin mucha coordinación, salvo las fechas y lugar de acampe, se difundieron las convocatorias por las redes sociales y hubo una muy buena respuesta de quienes vieron vulnerados sus derechos. El domingo pasado se hizo una asamblea en la Balandra y ya se empiezan a notar las consecuencias del retroceso del gobierno municipal. Se dejó de cobrar por el uso de los baños, o por cargar botellas de aguas. Se está avanzando en una iniciativa de retirar los portones de acceso a la Balandra. El último fin de semana no hubo presencia policial. Preocupan en particular los efectivos policiales que portan escopetas e intimidan a las familias.

Seguramente en los próximos días habrá novedades pero, por ahora y gracias a una importante movilización, el gobierno municipal retrocedió y los berissenses pueden disfrutar de sus playas públicas.

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