La teoría de la inflación autopercibida

La teoría de la inflación autopercibida

24Ene23 2 Por Alfredo Grande

En este mismo Portal, escribí hace pocos días un texto titulado Te doy la Derecha. Estoy totalmente convenido que el Presidente de la Nación no lo leyó. Por lo tanto es doblemente meritorio que en reciente intervención haya ratificado, más allá de toda duda razonable, mis dichos en ese artículo.  El presidente me dio la derecha. Y como digo siempre, la derecha siempre tiene razón, pero es una razón represora. Estaría tentado de decir que la razón represora en análoga a las fake news. Pero resistiré a la tentación. Prefiero decir que la afirmación represora es falsa. No es mentira, pero tampoco es verdad. El sentido común se construye así. Un ejemplo conocido: la afirmación: “así es la vida” Titulo de una obra de teatro y de su continuidad fílmica. Es verdad porque la vida tiene invariantes. Pero es mentira porque la vida no es, sino que va siendo. Y cuando no estamos sometidos a mandatos represores en una vida hay muchas vidas. El poeta confesó que había vivido. Y vivió muchas vidas en una. O vivió una en muchas. El presidente nos da la derecha y afirma horas antes del inicio de la cumbre de la CELAC en Buenos Aires. Buscó explicar los problemas económicos de la Argentina, sobre todo los relacionados al constante incremento de los precios. “Gran parte de la inflación es autoconstruida, está en la cabeza de la gente; la gente ve en el diario que va a subir el combustible y entonces empieza a aumentar por las dudas”, afirmó el mandatario. (infobae) No aclaró por las dudas de que. Porque después de leer la noticia del aumento no hay dudas: hay certezas. Y esa certeza tiene una razón histórica y política de décadas. Siempre que llovió se inundó. Entonces cuando empieza a gotear preparo la canoa. No tengo dudas. Ahora mal: decir que la inflación está en la cabeza (falto decir zabiola pero es el presidente) de la gente podría pertenecer al listado de los reagancomics. Desde ya que está en la cabeza, aunque prefiera hablar de subjetividad. Todo está en la cabeza.  Pero la cuestión de fondo, y tan de fondo es que es una de las diferencias fundantes entre derecha e izquierda, es si está en la cabeza como causa o como consecuencia. El Presidente sostiene la hipótesis de un idealismo trágico. Hay inflación porque está en la cabeza.  La racionalidad represora debe ser dada vuelta como un guante.  Está en la cabeza porque hay inflación.   Como es dable suponer, en su cabeza (la del Presidente) no hay idea de porque hay inflación. O peor: lo sabe, pero necesita ocultarlo. A pesar que los designios del Fondo Monetario Internacional son cualquier cosa menos inescrutable. La construcción en la cabeza sería una identificación. Pero toda identificación es posterior a una percepción. Visual, auditiva, táctil, afectiva, ideativa. Para decirlo en otros términos:  no hay nada dentro de la cabeza que antes no haya estado afuera de la cabeza. La identidad autopercibida se construye desde identidades percibidas por otras, otros, otres. Y en no pocos casos, se ponen en máximo conflicto. No es la identidad autopercibida que construye la subjetividad trans. Es la subjetivación trans la que deconstruye identidades anteriores y construye identidades nuevas. El intento del presidente no es un golpe de estado, pero es un golpe a la cabeza. Es inquisitorial. Falta un decreto de necesidad y mucha urgencia para prohibir, reprimir y penalizar la idea de inflación. Y otro ejemplo de la victimización de la víctima.  La economía organizada en oligopolios que hacen abuso de posición dominante, es indultada per secula seculorum. No es casual que este orden constitucional represor tenga como identidad autopercibida “democracia”. Todo termina en la cabeza.  No sé si hay que cortar cabezas, pero si hay que cambiarlas antes que ni siquiera nos demos cuenta.

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