Descolonizar la mente. El eurocentrismo según Samir Amin

Descolonizar la mente. El eurocentrismo según Samir Amin

6Abr23 0 Por GIORGIO RIOLO

La visión eurocéntrica dominante de la historia mundial tiene su fundamento en el proceso de constitución del sistema capitalista, con un desarrollo desigual.

I.

En la actual guerra en curso, estamos abrumados, aquí en Europa y en Occidente, con una retórica repulsiva y una hipocresía espantosa sobre los llamados «valores occidentales», «valores europeos», etc. La clausura excluyente y arrogante de otras culturas tiene como trasfondo el primitivo prejuicio de la «superioridad blanca», del racismo, de las «razas superiores» contra los «pueblos inferiores».

Las formas, el léxico, las modalidades cambian, pero la sustancia sigue siendo la misma. Desde la llamada modernidad, entre los siglos XV y XVI, Europa dio un salto hacia un capitalismo que en un corto periodo de tiempo se expandió a escala mundial, con el colonialismo y el imperialismo. A partir de esa época se instaló en Europa una persistente autoconciencia de ser la cultura dominante

Desde la violencia abierta, el saqueo y el robo con el colonialismo clásico hasta la sofisticada expoliación contemporánea, el «destino manifiesto o la «misión civilizadora» es la visión clásica de las elites de Europa y de los EEUU, siendo este un atributo exclusivo del Occidente colectivo.

II.

En su libro Eurocentrismo Samir Amin afronta un desafío de contratendencia, contracultura, como oposición filosófica, moral, cultural y política. Siempre hay que relativizar, nos dice. Necesitamos relativizar esta Europa. Se debe frenar el impulso de considerar la propia identidad como legítima y dominante sobre otras identidades.

Las naciones, pueblos, clases sociales, culturas que se defienden y resisten, incluso corriendo el peligro del cierre identitario ante la prepotencia de los dominantes, están marcando parte de la realidad que estamos viviendo (islamismo, negritud, “culturalismos” varios, como los define Samir Amin).

El autor, en su trayectoria de elaboración teórica sobre todo el devenir histórico (atesorando su militancia comunista, tercermundista e internacionalista) quiso responder a una pregunta fundamental: ¿dónde queda la dinámica histórica del subdesarrollo en el sur y por el contrario la dialéctica del desarrollo en los centros capitalistas de Europa y EEUU?

En su visión, el eurocentrismo es la deformación ideológica con la que se reconstruye toda la historia humana a partir, como decíamos, del prejuicio de la «superioridad blanca» y la «misión civilizadora del capitalismo». Para explicarlo Amin ejecuta una revisión histórica que examina críticamente las diversas formaciones económico-sociales y sobre todo los “culturalismos” que acompañan a estas formaciones. Enfatizando, eso sí, fuertemente las influencias recíprocas entre diversas culturas y civilizaciones.

Su crítica más dura es al economicismo y a las tendencias eurocéntricas de algunos “marxismos” incapaces de entender el mundo real en su diversidad.

Desde la antigüedad griega y romana, pasando por las llamadas «religiones del Libro» (judaísmo, cristianismo, islam), por el feudalismo, la «modernidad» y el sistema capitalista, Samir Amin reinterpreta ideologías y culturas a la luz de una delicada consideración de los papeles jugados por otras civilizaciones y otras culturas no europeas. Desde civilizaciones monumentales como la egipcia y mesopotámica, en primer lugar, hasta la India y China. Pero, también analiza el importante papel histórico jugado por el mundo árabe-islámico.

El texto examina y profundiza en la religión islámica, sus diversas corrientes y sus herejías, explicando que las disputas religiosas constituyen en realidad el manto discursivo bajo el cual se esconden robustos enfrentamientos sociales, políticos y de clases. Cuestión sustancial que igualmente acontece en la historia del cristianismo con sucesivas disputas teológicas, herejías y cismas como la Reforma.

El autor dedica especial atención al desarrollo del islam político y de las corrientes fundamentalistas. Este proceso histórico es visto negativamente por el autor. El Islam político, ya sea moderado o fundamentalista, es un culturalismo manipulado en beneficio de los grupos dominantes y no a favor de una emancipación de los pueblos oprimidos y las clases subalternas de las áreas del mundo que domina.

Para Amin la visión eurocéntrica dominante de la historia mundial tiene su fundamento en el proceso de constitución del sistema capitalista, con un desarrollo desigual a escala global y un cruel dualismo centro-periferia. Teniendo esto como trasfondo, Amin dedica páginas fundamentales al pensamiento europeo moderno, desde el Renacimiento hasta la Reforma, la Ilustración, incluyendo las ideologías contemporáneas (el mismo Marx, nos dice, es el heredero consciente de estas culturas).

La visión de Amin está en la estela del marxismo y el socialismo, teniendo como meta una auténtica emancipación, en primer lugar, de las clases y pueblos de las periferias del mundo. Su propuesta es un auténtico universalismo que va más allá de los culturalismos y de los movimientos identitarios subordinados a la ideología dominante. También va más allá de la homogeneización-homologación propia de la dinámica histórica del capitalismo, que de hecho se traduce en verdaderas fragmentaciones, diferenciaciones, dualismos y particularismos.

III.

El eurocentrismo , explica Amin, esconde las atrocidades del colonialismo y hurta importancia a los cientos de millones de personas que viven en África, Asia, América Latina. Esta “ideología” descansa sobre una base prosaica de intereses materiales.

El «intercambio desigual» es parte fundamental del «desarrollo desigual» entre los países centrales del capital y el mundo de la periferia. Hace ya mucho tiempo que economistas y estudiosos han demostrado la enorme diferencia que existe en los intercambios comerciales a favor de los países de la triada imperial (Japón, EEUU y UE).

Utsa Patnaik, economista marxista india, calculó que entre 1765 y 1938 el Reino Unido robó a la India, por la fuerza y ​​con un intercambio desigual, riquezas por valor de 45 billones de dólares. Jason Hickel y otros economistas han calculado que entre 1960 y 2018 hubo una transferencia de valor a través del intercambio desigual, desde el Sur Global hacia el Norte Global, de aproximadamente 62 billones de dólares.

A estas cifras ha que agregar el oro y la plata robados por España y Portugal a las civilizaciones precolombinas de América del Norte y del Sur. Algunos matemáticos afirman que si sumamos el interés compuesto a esta montaña de dinero – producto del expolio occidental acumulado por Europa durante cinco siglos – su magnitud podría llegar a superar todo el volumen actual existente en oro y plata en todo el orbe.

Dicho de otra manera, hoy todo el Occidente colectivo no tiene suficiente riqueza para pagar la inmensa deuda contraída con el resto de los pueblos del mundo durante los últimos 500 años

Samir Amin en esta obra trata el eurocentrismo y la riqueza real. La hipocresía y la impostura por un lado, el pensamiento crítico y la justicia histórica por el otro.

observatoriocrisis.com


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