Si es líquido, no es árbol

Si es líquido, no es árbol

27Jun23 0 Por Nora Tamagno

Se anunció la instalación del primer “árbol líquido” en una estación de servicio de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Se dice que aportaría beneficios ambientales, especialmente en las grandes ciudades.

El dispositivo se llama Y-Algae y ha sido creado por Y-TEC e Inbiotec del CONICET. Es una especie de pecera vertical, en la que se cultivan algas de agua dulce con capacidad de hacer fotosíntesis. Por eso se lo presenta como beneficioso para el medio ambiente, porque las algas al crecer y multiplicarse, toman dióxido de carbono (CO2) del aire y liberan oxígeno (O2 ). Se dice que uno de estos dispositivos equivale a un árbol o a 200 metros cuadrados de césped.

Para la construcción de este dispositivo, que es un fotobiorreactor, se requieren materiales como vidrio, acero, paneles solares y baterías. Todos materiales no renovables y que para su obtención generan cada vez más deterioro ambiental.  Además, para su funcionamiento requiere de energía, una bomba para inyectar en el agua aire con alto contenido de CO2 y un mantenimiento periódico con tareas para renovar algas muertas y los medios de cultivo (nutrientes) y limpiar los biorreactores.

Y los árboles de verdad?

En primer lugar, debemos decir que los árboles aportan numerosos e importantes servicios ecosistémicos, no solo disminuyen la concentración de CO2 y aumentan la disponibilidad de O2 del aire. 

La propia página de la Ciudad de Buenos Aires describe los beneficios del arbolado urbano. Entre los beneficios ambientales, además de ese aporte de bajar el dióxido de carbono y  aumentar el de oxígeno del aire, cita: disminución de contaminantes atmosféricos, retención de partículas de polvo, reducción del efecto invernadero y mitigación del cambio climático, fijación del suelo, intercepción de las precipitaciones, purificación del agua, disminución de la erosión del suelo, alimento y refugio para fauna silvestre, etc.

Menciona también beneficios urbanos como: mejora del paisaje, amortiguación de ruidos y vientos, sombra, reducción de superficie de asfalto que refleja el sol, refresca y humedece el aire, reduce el costo de refrigeración y calefacción de las edificaciones y reduce la llamada “isla de calor urbano”, generada por el cemento. Y, entre los beneficios sociales menciona: genera espacios de encuentro y recreación al aire libre, sensación de pertenencia, identidad social y mejoran el valor residencial y la calidad de vida,

Además, para obtener un árbol solo hace falta una semilla o un esqueje, y para crecer no requiere más que tierra, agua y sol. Naturaleza pura. Todas y todos conocemos y reconcemos los valores del árbol. Hemos dibujado muchos desde que empezamos a manejar el lápiz, los hemos visto crecer a la par nuestra, hemos participado en sus plantaciones, hemos trepado en ellos y disfrutado de su sombra y de sus frutos.

Defendamos los árboles para nuestra vida y la del planeta. Cuidemos a los que ya están de la tala indiscriminada y el mal trato, exijamos a los gobiernos planes de forestación urbana y plantemos todos los que podamos en nuestros jardines y espacios verdes.

Pero además, llamemos a las cosas por su nombre. Si es liquido, no es árbol. El Y-Algae , es un dispositivo costoso en su construcción y mantenimiento, es un desarrollo tecnológico más, con el que muchos estarán  haciendo negocio, que se presenta como una solución a un problema estructural que el capitalismo genera: la destrucción de la naturaleza. Frente a ese problema enorme, como frente a tantos otros, el sistema propone falsas soluciones tecnológicas como esta.  Siempre tendrán a mano nuevos espejitos de colores como los de la conquista, para ofrecernos.

Estemos atentos y atentas, porque estos dispositivos pueden llegar a promoverse como compensación de la tala de árboles urbanos. Y, la única solución posible para mejorar la vida de las grandes ciudades, frente a la crisis ambiental y social, es frenar el modelo de desarrollo urbano y llenar las ciudades de espacios verdes y de árboles de verdad.

foto: telam