¿Donde esta Carlos Lanz?

¿Donde esta Carlos Lanz?

24Ago23 0 Por Gustavo Antonio Rosendo Orozco

No, no es una pregunta necia, es una duda razonable. El revolucionario, exguerrillero y profesor sigue desaparecido y debemos hacernos continuamente esa pregunta para que su desaparición no beba las hieles del olvido.

Diversas hipótesis se tejieron en torno a la extraña desaparición de este insigne venezolano, defensor del proceso revolucionario y creador de ideas innovadoras que buscaban darle impulso al lento proceso de cambios que aún los románticos trasnochados queremos creer que merece tal epíteto. Carlos salió de su casa sin avisar que saldría, al parecer no tenía agenda prevista para ese día, se dijo que desayunó antes de salir, no se llevó el teléfono ni las medicinas, lo que hace suponer que aquél día regresaría, pero no fué así.

El caótico proceso investigativo realizado por la fiscalía que acogió el caso, dió rienda suelta a la imaginación creativa del pueblo venezolano, hipótesis como aquella de que era un caso del alto gobierno por los intereses que estaba tocando en sus investigaciones; quizá había sido secuestrado por los militares con los que estaba haciendo trabajos de contra espionaje; o que era el alto mando de la CIA, por lo que había sacado a la luz sobre la guerra de cuarta y quinta generación que los gringos estaban aplicando contra nuestro país. También se llegó a plantear que era otro acto de locura de la desesperada oposición venezolana, una más a las que ya nos tiene acostumbrados.

Amigos y seguidores del conocido profesor se dieron a la tarea de crear un grupo de búsqueda con la clara intención de contrastar con el silencio oficial que rodeaba el caso, su tarea logró mantener un agite continuo sobre las gestiones de búsqueda; grupos de personalidades de varios Estados del país se sumaron a la noble e infructuosa actividad. Debe reconocerseles que a pesar del descredito al que fueron sometidos, nunca dejaron enfriar el caso. Cada día se sabía por los pocos medios que le dieron cobertura o por las propias redes sociales activadas a modo propio, del no avance de las investigaciones.

Justo a los 23 meses de la desaparición y cuando ya se adelantaban otras diligencias tanto en la calle como en las instancias justicieras, apareció el fiscal general de la nación con su narrativa amarillista, sus desproporcionados y necrofilicos detalles a contarnos una historia digna de una crónica policial barata, donde se erigió como parte, juez y verdugo, no sólo de los acusados, sino, contra aquellos que habíamos participado en las acciones del comité de busqueda. Nos hizo quedar de neofitos investigadores, de obstructores de la justicia y como unos soberbios pendejos que nos habíamos prestado para que la viuda y sus secuaces se burlaran de nosotros, pasando por tontos útiles de la evasiva de los asesinos. De paso le dejó en bandejada de plata a la defensa de los implicados los argumentos para librarse fácilmente de las acusaciones

En mi empeño de escritor he abordado el tema de la investigación policial, para mí nuevo libro en construcción intitulado “Testigo protegido” por lo que me atrevo a plantear, que si la desaparición era aparentemente voluntaria, bastaría con triangular las últimas llamadas hechas y recibidas por el profe con todo su entorno afectivo. A sabiendas de que por las líneas telefónicas puede seguirse el rastro de los portadores de los celulares, conocer quienes del entorno habían cambiado sus hábitos de movilización, de esta forma hubiesen logrado establecer no sólo la movilidad de los implicados sino con quiénes se habían comunicado durante su movilización. Esta elemental tarea, hecha hasta la saciedad por los organismos de seguridad, nos hubiese ahorrado al menos 20 meses de sosobra, angustia y desesperanza.

En resumen lo hecho por el narcisista fiscal general, lo que hizo fue arrojar más sombras que luces sobre este grave suceso y dejar sin justicia definitiva a los autores, pues ya pasado un año de su pirrica actuación, se desconocen las sentencias de los inculpados y los acuerdos que con ellos haya llegado la fiscalía para lograr que confesarán. No queremos creer que les sacarán la verdad a punta de torturas, ya que cualquier declaración bajo esas circunstancias, carece de validez.

Este martes al cumplirse tres años de la desaparición del profesor Carlos Lanz, un grupo de esperanzados en la justicia terrenal, nos juntamos para honrar la memoria y la trayectoria de nuestro camarada. Allí se hizo publico el libro “Carlos constructor de sueños… Te cumplimos” en el se dan a conocer las gestiones y denuncias hechas por el comité de búsqueda a lo largo de todo el proceso, quedando demostrado que jamás hubo interferencia con la justicia y que si fuimos sorprendidos en nuestra buena fé, jamás fue con intención alguna de proteger a los implicados en tan abominable hecho. Está actividad divulgativa se multiplicó en varios Estados del país, acá en Lara lo hicimos en la casa del movimiento Sucre, con una nutrida concurrencia de hermanas y hermanos revolucionarios, que ante la oscura realidad nos seguimos haciendo la pregunta inicial, DÓNDE ESTÁ CARLOS LANZ?

Autor: Gustavo Antonio Rosendo Orozco, el Poeta de La Vega. Desde Barquisimeto (Lara-Venezuela) .