Pérdidas

Pérdidas

2Dic23 0 Por Miguel Ángel Luna

En el boliche se pusieron hablar de que no habrá cosecha de trigo por la seca y terminaron hablando de que a Mario Rodríguez se le perdió una vaca.

– Es la época, aseguró el Manso. Y ahora que vienen las fiestas se van a empezar a perder los corderos.

 -Muchos zorros- provocó Arturito.

-Muchos zorros de dos patas- se calentó el Manso que tiene la majada al lado del camino.

Maruco Gutiérrez terminó su segundo cinzano y no quiso quedarse afuera de la conversación.

– Que se te pierda una vaca o un cordero le pasa a cualquiera, lo raro es que se te pierda una pierna.

Y tenía que meterse el Pardo Medina, que es medio pavote, para darle pie al cuento de Maruco.  -Sería un enfermo de diabetes. Yo conozco un paisano al que le amputaron la pata.

La conversación empezó a diluirse porque todos conocía a alguien que le cortaron la pierna por culpa de la diabetes, pero Manuco no quiso perder protagonismo.: – Dije perder, no amputar. En Córdoba hubo un paisano que se mamó en un boliche y cuando se le pasó el peludo descubrió que se le había perdido la pierna ortopédica..

Algunos pensaron que Maruco estaba bolaceando pero no dijeron nada. Todos quisieron saber dónde quedó la pata y el bolichero aseguró que en su negocio nunca se pierde nada.

-La encontró una mujer en el camino de tierra. Al paisano lo llevaron en la caja de una rastrojera y estaba tan mamado que cuando la camioneta saltó por un lomo de burro no se dio cuenta que se le cayó la pata. La mujer aviso por la radio. Y así fue que el hombre se reencontró con su pierna.

Se hizo un silencio como el que provoca siempre enterarse de un hecho extraordinario. Y verídico, porque Maruco exagera pero no miente, porque es evangélico.

– Y a Ud. no se le perdió nada, Ricardito, – preguntó el bolichero tratando de hacer participar al viejo en la conversación.

Ricardito Osuna sonrió, pero no le contestó. Anda como deprimido por una pelea con su hijo. Y lo que más le duele: su nieta le dijo que era un viejo facho porque lo votó al Milei.  Cómo va a ser un viejo facho si anda de alpargatas y tiene la bombacha remendada.

El no entiende mucho de política.  A lo mejor se equivocó y le creyó al Peluca porque dijo que se iba a acabar el robo.

Y bueno. Si metió la pata la va a pagar él, que está jubilado. Será una ilusión más que se pierde. Lo único que no se perdonaría es perderlo a su hijo y a su nieta.

Encima en el boliche todos sabe quién voto a cada uno. Y a él y al pardo Medina, lo va a cargar cuatro años seguidos.

Menos el bolichero que, con tan pocos clientes, no quiere perderlos por discusiones políticas.