Cambios en agricultura y en el INTA

Cambios en agricultura y en el INTA

7Dic23 0 Por Nora Tamagno

Los funcionarios designados para hacerse cargo de Agricultura e INTA confirman la orientación del gobierno de Milei de fortalecer el agronegocio en nuestro país.

Luego del anuncio de los principales cargos del equipo de Milei, están apareciendo nombres de otros niveles de gestión.

Para la agricultura vendrá ahora el cambio de nombre, porque la devaluación de Ministerio a Secretaría, dependiendo del Ministerio de Economía, se la debemos a la dupla de Alberto Fernández-Sergio Massa.

El nuevo nombre elegido para este espacio institucional será Secretaría de Bioeconomía y quien cubrirá ese cargo será Fernando Vilella, Ingeniero Agrónomo que fue decano de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires y profesor de la cátedra de agonegocios de esa Facultad.

El cambio de nombre lo sustentan en la idea que no sólo es agricultura, ganadería y pesca, sino además que se trata también de la transformación de esos productos con mayor valor. Pero esta mirada parece ser una distorsión “marketinera” del término bioeconomía, tal como advierte Walter Pengue, en su libro Economia Ecologica, Recursos-Naturales y Sistemas Alimentarios. Quién se Come a Quién? (ver aquí). Y se aleja de aquella que se vincula a la Economía Ecológica, transdisciplina que analiza los límites físicos y los impactos de la actividad humana sobre la naturaleza y la sociedad. Este caso, nos permite ver la importancia de las disputas de sentido frente a las palabras que el capitalismo se apropia e impone.

Por otra parte, Juan Cruz Molina Hafford, será designado Presidente del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Molina, es director del Centro Regional Córdoba del INTA y se desempeñó durante 6 años como Secretario de Agricultura y Ganadería de Córdoba, en la gestión de Sergio Busso,

Juan Cruz Molina Hafford. foto: www.puntoapunto.com.ar

La Vicepresidenta del INTA será María Beatriz “Pilu” Giraudo. Ingeniera Agrónoma graduada en la UBA, quien se presenta como 5ª generación de una familia productora de Santa Fé y está fuertemente vinculada a la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid).

El agronegocio está de parabienes. No debe sorprendernos que este nuevo equipo de gestión provenga de universidades nacionales o del INTA. Porque el modelo productivo ha estado siempre en disputa en el interior de estas instituciones. Ha sido una ingenuidad y un gran error pensar que por el solo hecho de tener en instituciones del estado, espacios dedicados a la producción familiar o la agroecología (pero además, en franca minoría), sería suficiente para que estos sectores se desarrollaran. Con todos los modelos de gestión, el agronegocio no dejó de avanzar en las últimas décadas.

Los recortes y el ajuste prometidos por Milei siguen generando fuerte incertidumbre entre los y las trabajadoras, del estado pero también del sector privado. Los casos de la Secretaría de Agricultura y del INTA no son una excepción.

En el sector agrario habrá que estar atentos a todos los debates que se irán abriendo. En primer lugar, estarán los reclamos que realicen las y los trabajadores defendiendo sus puestos de trabajo. Luego estarán las discusiones sobre las políticas de estado para los distintos sectores, allí quienes son más vulnerables serán las y los productores agroecológicxs, familiares y campesinxs. Tambíen deberemos prestar atención muy especial a la ley de semillas, a las que intentan que empecemos a llamar “germoplasmas”.

El agronegocio no para de avanzar, pero esta vez viene por todo.

foto destacada: Telam