Estado de Bienestar, la teoría del derrame y las sobras del banquete

Estado de Bienestar, la teoría del derrame y las sobras del banquete

19Ene24 1 Por Alfredo Grande

Milei es tambien un espejo donde se refleja esta democracia de la derrota. No sirve romper el espejo. (aforismo implicado AG)

El filósofo León Rozitcher acuñó un concepto que lo considero una verdad: “el sujeto es núcleo de verdad histórica” Curiosamente o no tanto, la psiquiatría clásica decía que en todo delirio hay un núcleo de verdad. Por lo tanto, la tarea tanto del psicoanálisis como de la política es encontrar, analizar y en el mejor de los casos, subvertir ese núcleo. A mi criterio el núcleo del capitalismo es el lucro. Y especialmente el lucro individual. Con la salvedad que lo individual puede presentarse en lo que se denomina individualidades múltiples. Tambien llamadas socios o accionistas. Estos tres registros conviene tenerlos diferenciados:  1) Individuo 2) individualidades múltiples 3) sujeto colectivo.

La propiedad privada es un instrumento del primer y segundo registro. El tercer registro tiene dificultades en instalarse, porque el ensucie de cerebros es tan atroz que si es de todos entonces no es de nadie. Y lo digo con más de 36 años de experiencia cooperativa. Pero la trampa, y la cultura represora tienen un máster en todo tipo de trampa, es que la apropiación individual es ocultada, maquillada, mistificada, en una supuesta distribución colectiva. Recién cuando esta falla, o sea, cuando la participación en el PBI es groseramente inferior al fifty/fifty se vuelve a reclamar políticas distributivas más justas. Si desglosamos el fifty/ fifty en cantidad de individuos beneficiados, es atrozmente injusto. Los trabajadores son mayoría y los capitalistas absoluta minoría. Pero mitad/mitad suena lo mas justo que se pueda aspirar.

Los milmillonarios de Davos son en el mejor de los casos, individualidades múltiples que se apropian en forma abrumadora del producto de milmillorarios trabajadores.  En ningún recibo de sueldo figura el rubro: plusvalía.  Ese núcleo del capitalismo fue descubierto por Marx. Y por eso el marxismo es el terror de los magos del capitalismo. Y ningún mago revela sus trucos.

Los artículos de Balvidares y Cieza no eximen de comentarios, pero al menos eximen de ciertos análisis porque ya ambos los hicieron con precisión. Su lectura es necesaria. Sólo agrego que, si detrás de cada necesidad hay un derecho, delante de cada derecho hay un privilegio.  Y no hay forma de lograr privilegios sino es arrasando derechos. Carencia y despilfarro son la cara de al menos dos monedas: la del lucro y la del valor. Y cuando el único valor es el del lucro, lo que denomino modo de producción de subjetividad superyoica tiende a lo universal. Algunos llaman a esto capitalismo mundial integrado.

Milei fue al territorio de las serpientes a patear todos los huevos. El núcleo de verdad de su pensamiento delirante es lo que pudo haber sido y lo que ya nunca será. El capitalismo industrial fue cooptado por el capitalismo financiero.  De la moneda de papel al bit coin, hay un pasaje de un capitalismo real a un capitalismo ideal. Milei es un aristócrata que sirve en la vajilla de los abuelos una hamburguesa chatarra. Ese capitalismo ideal también sirvió para mantener el mito del capitalismo serio con derechos humanos. Profecía fundadora del Frente para la Victoria y que parió el linaje kirchnerista. Milei tiene claro que el capitalismo es mucho más serio sin derechos humanos. Y de paso con menos humanos. Eso que llaman población excedentaria.  Si hay menos, pero hay pocos, los pocos que quedan tendrán más. Cualquier duda ver Los Juegos del Hambre.

Ante la amenaza bolchevique y un socialismo real triunfante, el capitalismo occidental y cristiano debió recalcular su mayor trampa: la democracia representativa.  Donde lo representado no es el ciudadano sino el accionista. Para eso tuvo tres recursos tres:   El Estado de Bienestar, la teoría del derrame y las sobras del banquete.   Milei es el profeta de solamente tolerar las sobras del banquete. Con el aditamento de pocas sobras y muchos banquetes. Es el mejor representante de un arcaísmo bizarro. La versión degradada del Trumpismo. Está convencido que los milmillonarios de Davos son la corte de un Versailles que estalla. Y por eso procura la restauración conservadora radical. Aún antes de la revolución francesa. Y como la nobleza actual está demasiado ocupada en placeres y banquetes, el Mesías que llegó tarde a la mesa del capitalismo empresario y libre considera que debe despertarlos.

Si es un delirio, es un delirio lúcido. Parafraseando a Freud, no atacó a la casta para suprimirla, sino para monopolizarla. Logró ganar el balotaje.  La única forma de enfrentar a este falso profeta es con lo que más teme:  un socialismo de masas, plebeyo y revolucionario.

Milei es un espejo de esta democracia derrotada. Nos desespera tanto que preferimos romper el espejo. Un acuerdo entre un peronismo no macartista y un socialismo no gorila es necesario. Como en los 70: Evita y el Ché.  Solo temo que eso sea mi propio delirio. ¿Tendrá un núcleo de verdad?

Si no lo tiene, la historia no me absolverá.