Milei no aprobó en Davos. ¿Podrán acordar para la aprobación de la Ley Omnibus antes del 24?

Milei no aprobó en Davos. ¿Podrán acordar para la aprobación de la Ley Omnibus antes del 24?

19Ene24 4 Por Guillermo Cieza

Trabado el DNU, los operadores de gobiernos hacen concesiones para tratar de conseguir la aprobación de la ley Omnibus. La voluntad de algunos bloques por acordar puede volver a tropezar con un Milei recargado, después del traspié de Davos. Luego del 24, todo va a ser más difícil para el gobierno.

El foro de Davos, desde su creación en 1971, es un espacio de debate donde concurren los principales líderes del mundo capitalista: empresarios, políticos e intelectuales, para analizar las grandes problemáticas que afronta la hegemonía de las clases dominantes mundiales. Se ha ocupado de debatir propuestas que contribuyan a remendar la hegemonía capitalista.  

En Davos se habla de todo, menos de cambiar el sistema. Alli se han difundido ideas como el  “Capitalismo popular”, o “ las fallas del mercado”, que después son presentadas como grandes novedades por líderes políticos locales. También se promocionó el “Capitalismo Verde”, como respuesta a los efectos catastróficos que ya está generando el cambio climático

En 2020,  el lema del Foro fue “Capitalismo para todos” y en 2024 “ Recuperar la confianza”, apuntando a crear nuevas ficciones o falsas salidas ante la evidencias que en los últimos años hubo un abrumador crecimiento de la desigualdad y de la marginalidad de millones de personas.  

La irrupción en este espacio de un personaje como Milei, que se limitó a leer una charla suya de 2018, y que se dedicó a polemizar con el espíritu de ese encuentro, quedó tan desubicada como caballo arriba del techo. Siendo invitado como presidente de un país con enormes problemas y dificultades, no hizo propuestas sobre los conflictos actuales y pareció más bien un agitador estudiantil de una secta de extrema derecha. Provocó estupor en los presentes y vergüenza a quienes lo tenemos que soportar en la Argentina.

El despiste de Milei, también mostró su vulnerabilidad. Grandes tiburones, como Elon Musk, han advertido esas debilidades y no tardaron en felicitarlo.

La intervención del presidente creó zozobra en los grandes círculos empresarios locales, que refuerzan sus sospechas que, más allá de las ventajas inmediatas como poder redactar leyes en sus estudios jurídicos, Milei no da garantías de gobernabilidad. La corrida hacia el dólar blue, a contramano de la ingeniería financiera montada por Caputo para atraer capitales golondrinas, demuestran esa desconfianza.

En ese escenario de mucha inestabilidad política, los operadores del oficialismo trataron de avanzar en acuerdos por la Ley Omnibus con el bloque liderado por Picheto, los radicales y el PRO. Lo del DNU, aplastado por una montaña de amparos judiciales, parece una causa perdida.

Los sectores más experimentados del gobierno saben que el tiempo no juega a su favor y tratan de abrochar acuerdos haciendo algunas concesiones. Sus intenciones son cerrar un acuerdo definitivo este fin de semana, que sería anunciado el lunes, antes del paro. Lo que no es seguro, es que Milei apruebe las concesiones. Las críticas que recibió por su actuación en Davos, pueden hacerlo refirmar en su dogmatismo. Como ocurre con un niño que trata de tapar con una mentira, una travesura descubierta, Milei regresó al país declarando de que su actuación tuvo “un resultado sensacional”. Y lo peor, es que él mismo se puede creer esas mentiras. No le será fácil, si ahora se cree que es “nuevo líder mundial”, aparecer negociando con políticos de “la casta” local.

El paro general y la movilización de la CGT ha crecido en importancia como un hecho político que puede generar muchas repercusiones. Los paros de la Central Obrera han sido en el pasado un buen paraguas para que amplios sectores populares expresen su rechazo a políticas oficialistas. Pero además, hay que sumar que esta vez hay mucha actividad en las Regionales de la CGT del interior para promover la movilización. Hay un contexto político muy favorable para que las movilizaciones superen el millón de personas. Más allá de los golpes recibidos por las y los organizados en sindicatos o movimientos territoriales, hay miles de personas que trabajan en negro, que han sido fuertemente afectadas por los despidos y la suspensión de obras públicas y privadas. Como ocurrió en 2001, la abrupta reducción de gastos de las clases medias ha afectado a trabajadoxs que les venden servicios, y a pequeños comerciantes.

Van a ser días de una fuerte interna en el gobierno, donde pragmáticos y mesiánicos volverán a enfrentarse, mientras corre el reloj hasta el mediodía del 24 de enero. Todas las miradas están puestas en Karina Milei, la intermediaria de Conan que,  desde el cielo, mostrará el camino a seguir.  

Foto: Aires de Santa Fe.